Continúan las llamas fuera de control, protagonistas del verano, en los grandes incendios en la cuenca del Mediterráneo, con Grecia, Italia y Argelia como principales afectados.
El fuego siguen sin dar tregua a la isla de Sicilia, en el sur de Italia, donde hay cerca de unos 30 aún activos tras arrasar estos días 700 hectáreas de áreas boscosas. Algunas localidades de la zona siguen padeciendo apagones y cortes del suministro de agua.
La situación está mejorando en la provincia de Messina a excepción de algunos focos en los territorios de Santa Teresa, Letojanni y Savoca, mientras que en Mandanici, afectada por grandes incendios, la situación "está bajo control" pero varias familias han visto sus casas destruidas. En Palermo también continúan los incendios y desde la mañana del jueves están sobrevolando las avionetas sobre esa zona boscosa de Altofonte. Por el momento, los daños asciendena 60 millones de euros. A los 60 millones hay que sumar los más de 200 cuantificados por el sector de la agricultura por la excepcional ola de calor. Además de las llamas, las temperaturas muy por encima de los 45 grados han contribuido a generar cortes de distintos suministros.
Grecia
En Grecia, la lucha contra el fuego continúa. Los turistas que se encontraban en las islas de Rodas, Corfú y Eubea, en Grecia, fueron trasladados a otros destinos, entre ellos Mallorca, para estar a salvo. Por el momento se calculan más de 70.000 desplazados de la zona.
Y es que Grecia está siendo una de los países más afectados en cuanto a hectáreas calcinadas en una de las épocas del año más importantes para ellos, ya que es en la que más turistas se concentran entre sus playas.
En Argelia, la situación mejora pero el balance es demoledor: 40 víctimas mortales, después de encontrar seis cuerpos sin vida en la provincia de Bejaia, la más afectada por las llamas.
Cambio climático
El cambio climático está presente en todo el mundo y una de sus consecuencias es el aumento de las temperaturas. El hemisferio norte de la tierra, sobretodo en esta época del año, es azotado por unas temperaturas anormales, que cada vez empiezan a ser más habituales.
Pero no solo se le puede echar la culpa al cambio climático de lo que pasa en los paísajes del Mediterráneo. En muchas ocasiones la mano del hombre interfiere a que estos incendios se incien o propagen con más facilidad. Algunos de los casos más visibles de esta problemática es el del incendio que arrasó con más de 4.500 hectáreas en la isla de La Palma, donde algunas fuentes apuntan a que el incendio de un container en una celebración familiar podría haber sido el detonante del caos.
El otro caso a destacar es el de la región italiana de Calabria, precisamente en esta zona se añadieron dispositivos aéreos, drones, para poder prevenir los incendios que provocan los pirómanos en el sur del país. Unos drones que ayudaron a visualizar como un hombre prendía fuego a unos matorrales que previamente había estado manipulando para facilitar la quema de estos.
Incendios más agresivos
El profesor de Incendios y Cambio Global en la Universidad de Lleida, Víctor Resco de Dios, declaraba ante la agencia de notícias EFE que los incendios de ahora "son casi imposibles de apagar y que pueden arder durante más de una semana". Esto se debe a las grandes sequías que golpean a los países y también a las malas políticas forestales que existen.
Y es que cada vez más los incendios que se producen son más virulentos en comparación a épocas pasadas. Según el experto en los últimos 6-7 años el ascenso de la superficie quemada es muy considerable.
Para poder evitar que los daños sean mayores se necesitan a los equipos de rescate que están formados por bomberos, socorristas, militares, polícias y un sin fin de personas que ayudan a que las llamas no calcinen más hectáreas y a todos los afectados que son víctimas de estos fenómenos.










