La izquierda argentina desafía a Milei con gira internacional en Brasil
Myriam Bregman, principal figura opositora al gobierno libertario de Javier Milei en Argentina, desató un terremoto político en Brasil durante una gira donde presentó su libro "Moderada Nunca" y denunció la alianza de Milei con la ultraderecha global. La visita, que contrastó con el reciente viaje del presidente argentino para apoyar al clan Bolsonaro, atrajo atención masiva de medios y movilizó a miles en eventos multitudinarios.
Bregman, diputada con un 50% de aprobación según encuestas locales, acusó a Milei de ser "un títere de Trump" y de entregar la soberanía económica al FMI. "Este gobierno es un experimento neoliberal que solo beneficia a los ricos", declaró en entrevistas exclusivas con O Globo y Folha de S.Paulo, medios que dedicaron portadas a su mensaje anticapitalista.
El acto central ocurrió en el sindicato del Metro de São Paulo, donde más de mil personas —trabajadores, víctimas de violencia policial y activistas— ovacionaron su defensa del "parlamentarismo revolucionario". "Las bancas se usan para fortalecer las luchas en las calles, no para pactar con el poder", afirmó, mientras vinculaba las protestas argentinas contra Milei con la resistencia brasileña a las políticas de Bolsonaro.
La sombra de Trump y las Malvinas
Bregman no evitó polémicas: atacó el acuerdo entre Reino Unido e Israel para explotar petróleo en las Malvinas, calificándolo de "robo colonial con cómplices locales". También defendió enviar ayuda a Cuba contra el bloqueo estadounidense: "El internacionalismo no es un eslogan, es una necesidad", dijo en Opera Mundi, donde su entrevista superó las 21,000 visualizaciones en horas.
Criticó duramente a los gobiernos progresistas previos en Argentina por "alimentar la decepción que llevó a Milei al poder" y alertó sobre la injerencia de EE.UU. en América Latina. "No esperemos a 2027: hay que organizar asambleas y huelgas ahora", insistió.
Aborto y lucha feminista
En un panel con periodistas de Folha, Bregman llevó el debate del aborto a primera plana, recordando la "Marea Verde" argentina. "La Iglesia no puede decidir sobre nuestros cuerpos. Esto es un derecho de salud pública", afirmó, en un claro desafío al papa Francisco.
La gira consolidó a Bregman como voz de una izquierda radical que rechaza pactos con el centro. "Su éxito prueba que hay hambre de alternativas reales", analizó CartaCapital. Mientras Milei pierde apoyo en casa, su principal detractora gana audiencia continental.










