El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes su intención de declarar el estrecho de Ormuz como "territorio de Estados Unidos" tras asegurar que Irán está siendo "derrotado gravemente". El mandatario hizo estas declaraciones durante un mitin político en Long Island, Nueva York, incrementando las tensiones con Teherán en medio del estancamiento de las negociaciones y el vencimiento del alto el fuego pactado en junio.
Trump afirmó que Estados Unidos tiene un bloqueo efectivo sobre el estrecho y que ningún barco podrá pasar sin su autorización. "Después de que terminemos de derrotar a Irán, declararé el estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos, en esencia. Tenemos el control total", dijo. Esta amenaza se produce días antes de que expire el plazo de 60 días establecido en un memorando de entendimiento firmado el 17 de junio, que buscaba el cese de las operaciones militares en la región.
El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, es una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas. Su control ha sido un punto central en el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Esta semana, Trump ya había insinuado en su red social Truth Social que Estados Unidos podría "quedarse" con el estrecho, argumentando que el país ya lo controla tras debilitar las capacidades militares iraníes.
Mientras tanto, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, confirmó planes para imponer un "aislamiento económico" a Irán y mantener el bloqueo del estrecho de Ormuz. El secretario de Guerra, Pete Hegseth, también amenazó con prolongar esta medida "indefinidamente".
Por su parte, Irán ha rechazado estas afirmaciones y ha subrayado que el estrecho no se reabrirá hasta que Estados Unidos ponga fin a la guerra, levante el bloqueo naval, libere los activos iraníes congelados y acepte un alto el fuego que incluya a Líbano y Gaza.
La escalada de tensiones entre ambos países amenaza con agravar la situación en una región ya de por sí convulsa, con el estrecho de Ormuz como epicentro de un conflicto que podría tener consecuencias globales.










