Google invertirá 75 millones de dólares en la productora cinematográfica independiente A24, conocida por éxitos como Moonlight y The Florida Project, como parte de un acuerdo para desarrollar herramientas de inteligencia artificial (IA) que apoyen la producción y distribución de películas. Esta colaboración marca la primera vez que el gigante tecnológico, propietario de YouTube, invierte directamente en un estudio cinematográfico.
El objetivo del acuerdo es crear aplicaciones de IA que ayuden a los cineastas sin comprometer su control creativo. Según Scott Belsky, socio de A24 encargado de las iniciativas tecnológicas, estas herramientas “no se parecerán en nada al tipo de generación por indicación de IA con el que la gente se siente incómoda”. En su lugar, buscarán preservar la toma de riesgos artísticos y mejorar la eficiencia en procesos como la planificación de escenas.
Las herramientas serán desarrolladas por Google DeepMind, el laboratorio de IA de la empresa. Aunque los detalles específicos aún no se han confirmado, se espera que se centren en áreas como la creación de storyboards, bocetos que los directores utilizan para planificar las escenas antes de la filmación.
El contexto de la industria cinematográfica
Este acuerdo llega en un momento de tensión en Hollywood, donde actores y guionistas han expresado preocupación por el impacto de la IA generativa en el empleo creativo y la propiedad intelectual. Sin embargo, Google y A24 aseguran que su enfoque respetará la autenticidad del proceso artístico.
A24, fundada en 2012, se ha consolidado como una de las productoras más innovadoras del cine independiente, con películas aclamadas por la crítica como Marty Supreme y Under the Skin. La inversión de Google podría ampliar su capacidad para explorar nuevas narrativas y tecnologías.
¿Qué significa para el futuro del cine?
La incorporación de IA en la producción cinematográfica no es nueva, pero este acuerdo representa un paso significativo hacia su adopción a gran escala. Si bien las herramientas prometen agilizar procesos técnicos, también plantean preguntas sobre cómo equilibrar la innovación tecnológica con la integridad creativa.
En un momento en que la industria enfrenta desafíos económicos y tecnológicos, la colaboración entre Google y A24 podría sentar un precedente para cómo las grandes empresas de tecnología y el cine independiente pueden trabajar juntos sin perder su esencia.







