En medio de una grave crisis económica que afecta a Argentina, el mayorista Cabral, ubicado en San Juan, cerró una de sus sucursales en la capital provincial, dejando a 18 trabajadores sin empleo. El Sindicato Empleados de Comercio (SEC) denunció que los despidos se realizaron sin reubicar al personal en otros locales y sin pagar indemnizaciones completas, lo que agrava la situación de los afectados.
Entre los despedidos se encuentran maestranzas, cajeros y repositores, todos con aproximadamente cuatro años de antigüedad. Según Mirna Moral, dirigente del SEC, los telegramas de despido no mencionaron ninguna causa legal formal, pero la empresa alegó problemas económicos y utilizó el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo para intentar pagar solo la mitad de las indemnizaciones correspondientes. El gremio también reveló que Cabral ya enfrentaba problemas financieros, como deudas de aguinaldos, retrasos en el pago de salarios y embargos de cuentas por parte de la AFIP/ARCA debido a la falta de depósito de aportes y contribuciones de los empleados.
Este caso no es aislado en la provincia de San Juan. La cadena Vea, propiedad de Cencosud, también cerró una sucursal, dejando a 12 trabajadores sin posibilidad de reubicación. Además, otros locales en el microcentro, como Nico Calzados y Huma, cerraron sus puertas, aunque en esos casos el personal fue trasladado a otras sucursales. En total, el SEC estima que, en lo que va del año, se han registrado alrededor de 70 despidos y 50 retiros voluntarios, sumando un total de casi 150 trabajadores afectados en el sector comercial de la provincia.
La situación económica ha golpeado especialmente a los sectores de alimentos y supermercados, donde las ventas han disminuido debido a la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores. Según el SEC, el salario promedio de un empleado de comercio es de aproximadamente $1.300.000, una cifra que está muy por debajo de los $1.700.000 necesarios para no caer en la pobreza y los $2.400.000 requeridos para mantener a una familia. Esto significa que muchos trabajadores del sector enfrentan condiciones económicas precarias en un contexto de inflación creciente y reducción del consumo.
La crisis en San Juan refleja un problema más amplio en Argentina, donde la combinación de inflación, desempleo y estancamiento económico continúa afectando a miles de familias y empresas. La falta de soluciones concretas y el impacto en el empleo comercial podrían agravar aún más la situación socioeconómica del país en los próximos meses.








