La estrella del fútbol Kylian Mbappé enfrenta una severa crisis diplomática y comercial con China tras referirse a Mao Zedong como "dictador" en un video viral, provocando la cancelación inmediata de contratos multimillonarios y la censura de sus partidos en el país asiático.
Tres gigantes corporativos chinos —Dongpeng, Mengniu y Milkground— rompieron acuerdos publicitarios con el delantero francés en menos de 24 horas, alegando que sus comentarios "ofendieron el sentimiento nacional". La televisión estatal (CMG) suspendió indefinidamente las transmisiones del Real Madrid y LaLiga, exigiendo disculpas formales tanto del club como de la federación española.
El Ministerio de Relaciones Exteriores chino calificó de "serias" las disculpas públicas que Mbappé emitió este miércoles, donde afirmó: "Entiendo que mis palabras hirieron a millones de chinos". Sin embargo, el diario oficial People’s Daily advirtió que "cruzar líneas rojas convierte a las figuras públicas en activos tóxicos para las marcas", en una clara referencia a las consecuencias comerciales del incidente.
Este caso evoca la crisis de 2019 entre China y la NBA, cuando los canales estatales dejaron de transmitir partidos por el apoyo del entonces directivo Daryl Morey a las protestas de Hong Kong. Las autoridades chinas han intensificado en los últimos años su política de "cero tolerancia" hacia comentarios que consideren despectivos sobre su historia o líderes históricos.
Mao Zedong, fundador de la China comunista en 1949, sigue siendo una figura protegida por las leyes de censura del país. Aunque su legado incluye episodios controvertidos como la hambruna del Gran Salto Adelante (1959-61), las críticas públicas a su figura son extremadamente raras en el ámbito mediático chino.
Analistas del mercado deportivo anticipan que el incidente podría afectar temporalmente los intereses comerciales del Real Madrid en el lucrativo mercado asiático, donde el club mantiene acuerdos con varias empresas locales. El presidente de LaLiga, Javier Tebas, se apresuró a reiterar el "compromiso inquebrantable" con los socios chinos.
Mientras las redes sociales chinas bloquean discusiones sobre el contenido exacto de los comentarios de Mbappé, el caso muestra nuevamente los riesgos que enfrentan las estrellas globales al navegar entre la libertad de expresión y las sensibilidades políticas en mercados clave.








