Las inundaciones en Santo Domingo Este han vuelto a poner en jaque a miles de residentes y comerciantes, quienes exigen soluciones definitivas a un problema que se repite año tras año. Tras las fuertes lluvias del martes, sectores como Alma Rosa, Maquiteria y las avenidas Costa Rica y San Vicente de Paúl quedaron bajo el agua, afectando el transporte, la educación y la actividad económica. La diputada Juliana O’Neal ha salido al frente para pedirle cuentas a la alcaldía y reclamar un plan de acción que trascienda los cambios de gobierno.
O’Neal, en declaraciones desde la Cámara de Diputados, destacó la urgencia de identificar los puntos críticos y reforzar el mantenimiento de los sistemas de drenaje y la recogida de basura. "Necesitamos soluciones sostenibles, no parches temporales", afirmó la legisladora, quien insistió en la necesidad de un "plan de Estado" y no solo medidas a corto plazo. Las inundaciones, según O’Neal, no solo paralizan la vida diaria, sino que también tienen un impacto profundo en la economía local.
Los residentes de zonas afectadas como La Isabelita y Villa Faro coinciden en su reclamo. Aunque reconocen que algunas intervenciones han mejorado el flujo del agua, las inundaciones persisten. "El agua baja más rápido, pero sigue entrando en nuestras casas y negocios", comentó un vecino, mientras otros enfatizaron la importancia de mejorar el manejo de los desechos sólidos para evitar la obstrucción de los desagües.
El Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) advirtió que las lluvias continuarán, aunque con menor intensidad, debido a una vaguada combinada con vientos del sureste. Se esperan aguaceros, tormentas eléctricas y ráfagas de viento en varias regiones, incluido el sureste del país. Las autoridades han llamado a la población a mantenerse alerta y seguir las recomendaciones de protección civil.
Este escenario pone sobre la mesa una problemática que no es nueva. Durante los últimos años, las lluvias intensas de noviembre han dejado secuelas similares, evidenciando la falta de una estrategia integral para la gestión del drenaje pluvial en las zonas urbanas. La diputada O’Neal insistió en que las soluciones deben ser perdurables y aplicarse de manera sistemática, independientemente de las administraciones locales.
Mientras tanto, los afectados esperan respuestas concretas. La situación no solo afecta la calidad de vida de los habitantes, sino que también plantea interrogantes sobre la capacidad de las instituciones para enfrentar crisis recurrentes. Las próximas semanas serán clave para determinar si esta vez las autoridades logran implementar medidas efectivas o si las inundaciones seguirán siendo un problema sin resolver.





