La crisis política en Bolivia vuelve a escalar. La Fiscalía ordenó la captura del expresidente Evo Morales por su presunta vinculación con las protestas y bloqueos registrados durante los meses de mayo y junio.
De acuerdo con las autoridades, la medida forma parte de las investigaciones abiertas por los hechos ocurridos durante las movilizaciones, que provocaron bloqueos de carreteras, interrupciones del transporte y fuertes tensiones en distintas regiones del país.
La orden de captura representa un nuevo capítulo en la confrontación entre el Gobierno boliviano y el exmandatario, quien en los últimos meses ha mantenido un abierto enfrentamiento político con el oficialismo.
Hasta el momento, no se ha informado si la orden ha sido ejecutada ni cuál es el paradero de Evo Morales.
La decisión podría intensificar aún más la crisis política y social en Bolivia, donde los seguidores del exgobernante han protagonizado diversas manifestaciones en rechazo a las acciones judiciales en su contra.
Se espera que en las próximas horas las autoridades ofrezcan más detalles sobre el proceso y la respuesta del expresidente ante esta nueva medida judicial.

