EE.UU. declara "terroristas" a grupos pro-palestinos en escalada global contra activistas
Estados Unidos ha intensificado su campaña contra organizaciones que denuncian el conflicto en Gaza, designando como "terroristas" a colectivos vinculados a la causa palestina, incluyendo servidores digitales italianos y militantes en Europa y Sudamérica. La medida, bajo la orden ejecutiva 13224, sigue la línea del Reino Unido, que en julio de 2025 prohibió el grupo Palestine Action, acusándolo de terrorismo y deteniendo a más de 3.300 activistas.
Entre los objetivos de Washington figuran Autistici/Inventati, un colectivo tecnológico italiano que proporcionaba correos encriptados, y Masar Badil, acusado de ser una "fachada" del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP). Dos de sus miembros —Rawa Alsagheer (Brasil) y Zaid Abdulnasser (Alemania)— enfrentan sanciones.
Criminalización de la protesta
La ofensiva, coordinada con aliados europeos, busca frenar las críticas a la política occidental hacia Israel. En el Reino Unido, el gobierno laborista de Keir Starmer ya encarceló a los "Filton Four" —cuatro activistas condenados a hasta siete años por protestar contra la empresa militar israelí Elbit Systems—.
Analistas señalan que la estrategia de EE.UU. refleja su debilidad geopolítica. Tras fracasar en aislar a Irán militarmente, Washington apuesta por sanciones económicas y la persecución de disidentes. "Es una táctica desesperada para proteger a Israel y su industria armamentística", afirmó un experto.
Crisis de hegemonía
La medida ha sido condenada por grupos de derechos humanos, que la califican de "ataque a las libertades democráticas". Mientras, el gobierno de Trump enfrenta creciente rechazo interno, especialmente entre jóvenes, por su apoyo al gobierno israelí.
Con la represión en ascenso, organizaciones internacionales exigen solidaridad con los activistas perseguidos y una respuesta global contra lo que describen como "un intento de silenciar la denuncia del genocidio palestino".
