Los precios del petróleo se dispararon este viernes ante el recrudecimiento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, que amenazan con desestabilizar aún más la convulsa región de Medio Oriente. El barril de crudo Texas (WTI) subió un 1.29% hasta los 84.67 dólares, mientras el Brent, referencia internacional, escaló a 90.12 dólares.
El repunte refleja la creciente preocupación en los mercados energéticos por un posible impacto en el suministro mundial de crudo. Los ataques con drones de Irán contra blancos estadounidenses en Kuwait y las duras declaraciones del presidente Donald Trump contra Teherán avivaron los temores de una nueva escalada militar.
Trump acusó directamente al gobierno iraní de "mentir" sobre sus compromisos en las negociaciones, lo que provocó una inmediata respuesta de Teherán. Los inversores monitorizan con preocupación la situación en el estratégico estrecho de Ormuz, crucial para el transporte global de petróleo.
Pese al alza de este viernes, el WTI acumuló una caída semanal del 5.2%, aunque cerró julio con un espectacular incremento mensual del 21.8%. Las bolsas europeas reaccionaron con cautela: Fráncfort subió 0.07%, París 0.31% y Londres 0.28%.
El conflicto también involucra a otros actores regionales. Arabia Saudí sigue en la mira de los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán. Mientras, fuentes estadounidenses advierten que Trump estaría "muy decepcionado" si Israel incumple los acuerdos sobre Gaza, aunque confían en que evitará abrir nuevos frentes de conflicto.
La volatilidad en los precios del crudo parece destinada a continuar mientras persista la escalada de tensión en una de las regiones más explosivas del planeta, con Estados Unidos e Irán nuevamente al borde de un enfrentamiento directo.

