Irán afirmó que dos petroleros respaldados por Estados Unidos abortaron su paso por el estratégico estrecho de Ormuz tras un misterioso incendio a bordo de uno de ellos. El incidente aumentó las tensiones en una de las rutas marítimas más cruciales para el suministro global de energía.
La Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) aseguró que las embarcaciones, escoltadas por aviones estadounidenses, intentaron cruzar por una zona no autorizada anoche. "Un gran incendio obligó a ambos buques a retroceder", declaró el organismo sin aclarar si las fuerzas iraníes provocaron las llamas.
Desde febrero, Teherán controla militarmente el estrecho —por donde circula el 20% del petróleo mundial— e impone condiciones draconianas: exige solicitudes previas, rutas designadas y pagos por "servicios". "Ormuz es nuestro territorio", amenazó el IRGC, vinculando su apertura al cese de las "amenazas estadounidenses".
El paso, que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico, es un polvorín geopolítico. Cualquier interrupción dispararía los precios energéticos y golpearía la economía global. El incidente eleva el riesgo de una escalada mientras Occidente busca alternativas para eludir el bloqueo iraní.

