China reduce incendios forestales un 92% gracias a drones y robots, mientras Europa arde
China ha logrado reducir los incendios forestales en un 92,5% desde 1988, a pesar del aumento del riesgo por el cambio climático. El país, que sufrió uno de los peores fuegos de su historia en 1987, ahora combate las llamas con tecnología de punta: drones, satélites y hasta perros robots.
Hace cuatro décadas, el "Fuego del Dragón Negro" arrasó 10.000 km² en la región de Heilongjiang, mató a 211 personas y dejó sin hogar a 50.000. Hoy, sin embargo, los incendios anuales han caído de 14.000 en los años 80 a solo 226 en 2023, la cifra más baja registrada.
Tecnología y mano dura
El éxito se debe a una combinación de inversión millonaria, vigilancia con inteligencia artificial y una estricta responsabilidad política. China gasta 370 millones de euros en prevención, despliega sensores terrestres y avionetas, y exige a los funcionarios locales rendir cuentas.
Un estudio revela que, en sus fronteras con países como Rusia o Corea del Norte, los fuegos son seis veces más frecuentes pese a condiciones climáticas similares. La clave: leyes reforzadas en 2006 y 2018 que priorizan la detección temprana.
Robots contra el fuego
En Chongqing, perros robots patrullan los bosques, mientras drones apagan llamas en minutos. Más del 95% de los incendios se controlan en menos de 24 horas.
Mientras Europa sufre veranos devastadores, China demuestra que, incluso con vientos cálidos y sequías, la gobernanza eficaz puede frenar el desastre. Eso sí, a un costo que pocos países podrían imitar.

