Equipos del Ministerio de Trabajo realizaron este martes inspecciones en una docena de establecimientos comerciales de propietarios chinos en la avenida Duarte y zonas cercanas. Los negocios permanecen cerrados desde hace varios días por incumplir las normativas laborales y de seguridad en el trabajo. Las inspecciones forman parte de un proceso para verificar si cumplen con los requisitos necesarios para su eventual reapertura.
Durante un recorrido, se observó que las puertas de muchos locales estaban entreabiertas y custodiadas por agentes de seguridad privada. Los comerciantes y empleados evitaban hacer declaraciones, a la espera de las decisiones de las autoridades. Sin embargo, el Ministerio de Trabajo autorizó la reapertura de dos empresas, Power Plastic Group y Sonsoles Aceros, S. R., ubicadas en la carretera Mella, en Guerra, tras confirmar que cumplían con las normativas.
Estas empresas cumplieron con requisitos esenciales como la cotización a la Seguridad Social, la proporción adecuada de trabajadores nacionales y extranjeros, y la provisión de equipos de seguridad, áreas de descanso, comedores y baños adecuados. El ministro de Trabajo, Eddy Olivares, enfatizó que el objetivo no es paralizar labores, sino garantizar el cumplimiento de la ley. “El horario normal de labores es de ocho horas diarias y 44 semanales. Todo tiempo adicional debe pagarse como horas extras”, afirmó.
Por otro lado, la comunidad china en República Dominicana expresó su descontento por el cierre de al menos 13 establecimientos. Rosa NG, vocera de los comerciantes chinos, denunció discriminación por parte de las autoridades y consideró que los cierres fueron injustificados. Además, llamó a sus compatriotas a no contratar a haitianos en estatus migratorio irregular. Entre los motivos de clausura, citó casos como la falta de botiquines o señalización, problemas que, según ella, podrían corregirse sin necesidad de cerrar los negocios.
En resumen, mientras el Ministerio de Trabajo avanza con las inspecciones y autoriza la reapertura de empresas que cumplen las normativas, la comunidad china reclama justicia y considera que los cierres han sido desproporcionados.

