El rey de Marruecos, Mohamed VI, reapareció públicamente este lunes tras semanas de ausencia, presidiendo una ceremonia religiosa en Rabat donde un influyente ministro habló de la "liberación de ciudades ocupadas en el Océano Atlántico", una velada referencia a Ceuta, la ciudad española en el norte de África. Este evento marca la primera aparición del monarca desde la crisis migratoria sin precedentes que estalló a finales de julio, cuando decenas de miles de personas intentaron cruzar la frontera hacia Ceuta, dejando al menos 141 muertos.
Durante la ceremonia con motivo del aniversario del nacimiento del profeta Mahoma, el ministro de Asuntos Religiosos e Islámicos, Ahmed Tawfiq, vinculó Ceuta con el patrimonio espiritual marroquí. Aunque no mencionó directamente los recientes acontecimientos, sus palabras resonaron en un contexto de tensiones entre Marruecos y España. Tawfiq citó obras históricas relacionadas con el profeta Mahoma, señalando que fueron elementos clave para la "movilización marroquí en la liberación de ciudades ocupadas" durante la era moderna.
La aparición de Mohamed VI llega en un momento delicado para las relaciones bilaterales. El ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, ya había reclamado días atrás la "entrega de menores marroquíes no acompañados" en España y reiteró la supuesta "marroquinidad" de Ceuta y Melilla, afirmando que ambas ciudades son "tierras históricas" de Marruecos. Estas declaraciones han sido rechazadas por el Gobierno español, que reiteró que Ceuta y Melilla "son España".
La crisis migratoria de julio sigue siendo un tema candente. Organizaciones civiles han denunciado las muertes ocurridas durante los intentos de cruce, mientras que las autoridades marroquíes han mantenido un silencio casi absoluto. La situación ha aumentado las tensiones en la región, especialmente con el acercamiento de las elecciones legislativas en Marruecos, previstas para el 23 de septiembre.
El Gobierno español ha respondido de manera firme a las declaraciones marroquíes. Durante una rueda de prensa, la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, afirmó que Ceuta y Melilla "son nuestra frontera sur y también la de Europa", cerrándose así a cualquier negociación sobre su soberanía. La disputa por estas ciudades, que Marruecos considera históricamente suyas, sigue siendo un punto de fricción en las relaciones entre ambos países.
