CATUAV, una empresa catalana de tecnología drone, se ha convertido en la primera en España en obtener el permiso SAIL III, una autorización otorgada por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) para operar drones de reparto en zonas pobladas y más allá de la línea visual del piloto. Este hito tecnológico marca un avance significativo en el uso de drones para servicios logísticos, especialmente en el ámbito sanitario, donde ya se han realizado pruebas exitosas en la región de Terres de l’Ebre, en Tarragona.
El SAIL III permite a CATUAV realizar operaciones de alto riesgo con drones de hasta tres metros en entornos urbanos, incluso sin necesidad de tener al piloto físicamente cerca del dron. “Por ejemplo, el piloto puede estar en Moià y el dron puede estar volando en Madrid”, explica Jordi Salvador, CEO de la empresa. Esta certificación abre la puerta a aplicaciones prácticas como el transporte de medicamentos, muestras biológicas y material farmacéutico entre hospitales y centros de salud.
### Detalles del proyecto piloto
En las Terres de l’Ebre, CATUAV llevó a cabo un proyecto piloto que incluyó el transporte de muestras de sangre, biopsias, citologías y medicamentos entre varios centros sanitarios. El dron utilizado, el Eiger 3, fue fabricado por la empresa suiza RigiTech, fundada por catalanes. Durante las pruebas, las muestras transportadas por dron se compararon con las enviadas por carretera para verificar su integridad y calidad. Los resultados mostraron que el transporte mediante drones no altera las muestras biológicas, lo que valida su uso en logística médica.
Una de las pruebas más destacadas incluyó el transporte de medicamentos desde el Hospital Verge de la Cinta de Tortosa hasta el Hospital Comarcal de Móra d’Ebre. Este envío respondió a la petición de un paciente que necesitaba recibir su medicación sin tener que desplazarse físicamente entre ambos hospitales.
### Limitaciones y contexto geográfico
El proyecto no fue diseñado al azar. Las Terres de l’Ebre, una región con baja densidad de población (menos de 8.000 habitantes por kilómetro cuadrado), cumplía con los requisitos del SAIL III, que excluye áreas más densamente pobladas como Barcelona o Madrid. Además, la región enfrenta desafíos logísticos debido a las distancias entre sus centros sanitarios, lo que hace que el uso de drones sea especialmente útil.
Este proyecto se enmarca dentro del Fons de Transició Nuclear de Catalunya, una iniciativa destinada a impulsar nuevas actividades económicas en zonas afectadas por el cierre futuro de las centrales nucleares de Ascó y Vandellòs. La logística sanitaria con drones surge como una alternativa innovadora para mejorar la conectividad y la eficiencia en estas áreas.
### El futuro de la logística con drones
Según Daniel Castillo, director comercial de CATUAV, el siguiente paso depende ahora de los receptores del servicio. “Hemos demostrado que la tecnología ya es capaz de prestar el servicio en mejores condiciones y ampliar el abanico de servicios sanitarios”, afirma. Para que este sistema se implemente a gran escala, será necesario que el Institut Català de la Salut (ICS) adapte las infraestructuras de los centros de atención primaria (CAP) y hospitales, incluyendo espacios dedicados para el aterrizaje y operación de drones.
El éxito de estas pruebas abre un camino prometedor para el uso de drones en la logística sanitaria, no solo en Cataluña, sino en otras regiones con necesidades similares. La posibilidad de que los ambulatorios tengan áreas de aterrizaje para drones ya no parece una idea futurista, sino una realidad cada vez más cercana.













