Grecia ha desplegado un sistema de misiles antiaéreos Patriot en la isla de Creta ante la amenaza de posibles ataques iraníes contra instalaciones militares con equipos estadounidenses en la región mediterránea. La medida busca reforzar la defensa de la estratégica base de Suda, utilizada por fuerzas griegas y aliados de la OTAN.
La batería fue trasladada durante la madrugada desde la isla de Karpathos, en el sureste del Egeo, según confirmaron medios griegos citando fuentes castrenses. Creta, la mayor isla griega, ocupa una posición clave en el Mediterráneo Oriental y alberga instalaciones militares compartidas con Estados Unidos.
El movimiento se produce días después de que el Financial Times revelara que Irán evalúa atacar blancos con intereses estadounidenses en territorio europeo. Teherán cuenta con misiles balísticos capaces de alcanzar objetivos a más de 2.000 km, lo que pondría en riesgo el sureste europeo.
Atenas mantiene contactos con Washington y Tel Aviv sobre potenciales amenazas a instalaciones griegas y chipriotas. También estudia apoyar la defensa aérea de Bulgaria si este país lo solicita, en un contexto de crecientes tensiones en la región.










