El James Dyson Award, uno de los premios más prestigiosos para jóvenes inventores, ha anunciado a sus dos ganadores internacionales de 2026: Sentinel, un sensor filipino que detecta daños estructurales tras terremotos, y Rumble Rims, un dispositivo estadounidense diseñado para identificar conmociones cerebrales en deportistas. Ambos proyectos recibirán 34.600 euros para continuar su desarrollo. Este año, el concurso recibió un récord de 2.294 propuestas de 28 países y regiones, consolidándose como una plataforma clave para la innovación tecnológica.
Sentinel: un sensor para prevenir derrumbes
Sentinel, creado por el ingeniero filipino Aldrei Ong, ha sido reconocido en la categoría de Sostenibilidad. Este dispositivo transforma un componente común de construcción, el separador de hormigón, en un sensor que monitorea posibles grietas internas en edificios tras un terremoto. El sistema utiliza hormigón autosensor, que incorpora materiales conductores para medir cambios en la resistencia eléctrica cuando el material sufre daños.
Gracias a un módulo electrónico integrado, Sentinel envía datos de forma inalámbrica a un panel de control en línea, donde los ingenieros pueden supervisar el estado de las estructuras a distancia. Ong desarrolló el proyecto durante su investigación de posgrado en la Universidad De La Salle, donde mezcló y probó más de 125 muestras de hormigón para perfeccionar el material. Actualmente, el sensor ya se está probando en un edificio filipino, y su creador planea mejorar la tecnología para adaptarla tanto a nuevas construcciones como a edificios existentes.
Rumble Rims: un casco para detectar conmociones cerebrales
Por su parte, Rumble Rims, desarrollado por Cleo Pontone, Radhika Saran y Sophia DeVito de la Universidad de Harvard, ha ganado en la categoría de Medicina. Este dispositivo utiliza cámaras infrarrojas y espejos especiales para evaluar el movimiento ocular de los deportistas tras un golpe. Durante una prueba de dos a tres minutos, el casco mide cómo los ojos siguen objetos, fijan la mirada y se mueven, lo que puede indicar una posible conmoción cerebral.
Una pantalla móvil traduce estas mediciones en indicaciones en tiempo real, ayudando a decidir si el deportista debe abandonar el juego y someterse a una evaluación médica. Aunque el dispositivo no sustituye el diagnóstico profesional, ofrece una herramienta rápida y asequible para detectar posibles lesiones, especialmente en entornos deportivos juveniles donde las tecnologías actuales suelen ser costosas y limitadas a clínicas.
Innovación al servicio de problemas urgentes
Según James Dyson, fundador del premio, ambos proyectos abordan “graves amenazas para la vida y la salud con ideas extraordinariamente sencillas”. Sentinel busca prevenir derrumbes en zonas sísmicas, mientras que Rumble Rims facilita la detección temprana de lesiones cerebrales en el deporte. Ambos inventos reflejan el espíritu del James Dyson Award, que desde su creación en 2005 ha apoyado más de 400 proyectos y repartido más de 1,7 millones de euros en premios.
En un mundo donde los terremotos causan pérdidas económicas millonarias y las conmociones cerebrales a menudo pasan desapercibidas, estas innovaciones demuestran cómo la tecnología puede marcar una diferencia tangible, salvar vidas y mejorar la seguridad en situaciones críticas.






