La Organización Marítima Internacional (OMI) ha reportado un alarmante aumento de ataques contra buques mercantes en Medio Oriente, con al menos 130 incidentes registrados en la región. Estos ataques han puesto en peligro la vida de miles de tripulantes y han llevado al hundimiento de varios barcos, incluyendo el Portacontenedores GFS Pride cerca del Estrecho de Ormuz tras el impacto de un proyectil.
El Consejo de la OMI ha hecho un llamado urgente para mantener las rutas marítimas abiertas y seguras, subrayando la necesidad de proteger a los marineros independientemente de su nacionalidad. Arsenio Domínguez, secretario general de la organización, destacó que los conflictos geopolíticos han dejado a los marinos en situaciones críticas, privándolos de necesidades básicas como agua, alimentos y atención médica.
En los últimos días, un nuevo ataque contra el buque Velos Sapphire en el Estrecho de Ormuz cobró la vida de un tripulante, elevando a 25 el número de víctimas mortales desde el inicio del conflicto en la región. La OMI ha instado a los Estados miembros a evitar medidas que pongan en riesgo la seguridad de la gente de mar y del transporte internacional.
Además, el Consejo ha condenado los ataques perpetrados por los hutíes en el Mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb, así como las agresiones rusas contra barcos, marineros e infraestructura portuaria en la región del Mar Negro. También se ha alertado sobre un incremento en la piratería y robos a mano armada en el Océano Índico Occidental y el Golfo de Adén, con 17 casos reportados este año.
La situación sigue siendo crítica, y la OMI se compromete a implementar medidas adicionales para prevenir más pérdidas humanas y mitigar el impacto de esta crisis en la seguridad marítima global.





