El cáncer de mama es el tipo más común y la causa más común de muerte por tumores malignos en mujeres en todo el mundo. Aproximadamente una de cada 12 mujeres tendrá esta condición en su vida, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El cáncer de mama representa el 16% de todos los cánceres y su incidencia está aumentando en todo el mundo, dice el radiólogo.
El especialista destaca que la detección precoz, para mejorar el pronóstico y la supervivencia de los casos de cáncer de mama, sigue siendo la piedra angular en la lucha contra este cáncer.
Agrega que la tasa de supervivencia varía mucho en todo el mundo, y las bajas tasas en los países subdesarrollados se explican, principalmente, por la falta de programas de detección temprana, lo que hace que un alto porcentaje de mujeres acuda al médico con la enfermedad en muy poco tiempo. estado avanzado, sino también a la falta de servicios adecuados de diagnóstico y tratamiento.
González se refiere a la edad donde se presentan la mayoría de los casos, indica que la máxima incidencia es por encima de los 50 años, pero un pequeño porcentaje se diagnostica en mujeres menores de 35 años, por lo que llama la atención a las más jóvenes para que no descuiden sus chequeos.
Diagnóstico temprano
El experto destaca que las mejoras en el diagnóstico y tratamiento precoz de esta enfermedad han permitido aumentar la supervivencia global en los países desarrollados.
El radiólogo afirma que hay pacientes con mayor riesgo, que son aquellas personas que, por sus antecedentes personales y familiares, tienen una mayor probabilidad de padecer esta condición. El nivel de riesgo de cada paciente será determinado por su médico.
Para establecer el diagnóstico de cáncer de mama es necesario cumplir con una serie de pasos, tres en específico, que incluyen examen físico, imágenes y biopsia.
Las herramientas
González señala que existen muchas herramientas para el diagnóstico precoz de este cáncer de mama, entre ellas, la mamografía, la tomosíntesis, la ecografía, la resonancia magnética, entre otras.
El médico especialista afirma que la mamografía sigue siendo el método de imagen más utilizado en el estudio de las patologías mamarias y es el método de elección para el “cribado” en pacientes mayores de 40 años que no presentan síntomas.
Asimismo, González también explica que la tomosíntesis, conocida como mamografía 3D, es una tecnología innovadora que sirve como fusión de la mamografía digital 2D con la tomografía, siendo su objetivo mejorar el nivel de detalle y mantener la sensibilidad de la mamografía para evaluar los resultados. Esto se traduce en una mayor sensibilidad diagnóstica, ya que ante la sospecha de lesión se puede identificar su forma, tamaño y localización.
Actualmente también existe la ecografía mamaria, su principal indicación es como complemento, tras un hallazgo en mamografía.
Se utiliza para distinguir entre lesiones quísticas y sólidas, benignas o malignas. Galena dice que es una de las principales herramientas utilizadas como guía para la biopsia de lesiones sospechosas.
La ecografía mamaria es de primera línea en pacientes sintomáticas menores de 30-35 años y en mujeres embarazadas y lactantes, quienes también pueden verse afectadas por esta enfermedad debido a que sus glándulas mamarias sufren cambios importantes en respuesta a la estimulación hormonal. Agrega que es importante señalar que la sonomamografía es un complemento de la mamografía y nunca debe utilizarse como sustituto, a menos que las condiciones de la paciente así lo requieran.
Asimismo, la resonancia magnética (RM) mamaria es una herramienta muy valiosa en el estudio de las patologías mamarias. Tiene indicaciones muy específicas, sin embargo, no debe usarse como reemplazo de la mamografía para tamizaje o tamizaje en la población general.
Es importante señalar que una resonancia magnética negativa no excluye la necesidad de una biopsia de lesiones sospechosas en la mamografía, la ecografía o el examen físico, advierte.
Sus principales indicaciones son la detección de cáncer de mama oculto, la evaluación preoperatoria, los hallazgos no concluyentes en mamografía/sonografía, la respuesta a la quimioterapia neoadyuvante, la diferenciación entre cambios posquirúrgicos y recurrencia, y el cribado de mujeres con alto riesgo de cáncer de mama.
chequeos de rutina
— Recomendación
El médico también recomienda hacerse controles de rutina, llevar un estilo de vida saludable y no sustituir la ecografía por la mamografía.
Los factores de riesgo más importantes
Entre los factores de riesgo más importantes se encuentran haber sido diagnosticados previamente de cáncer de mama, cáncer de ovario, hiperplasia atípica y carcinoma in situ (que no se ha diseminado), haber tenido dos o más familiares de primera línea diagnosticados de cáncer de mama, mama menor de 50 años de edad, tres o más familiares de primer o segundo grado con cáncer de mama en la misma rama familiar.
Del mismo modo, tener una mutación en el genoma BRCA1, BRCA2, un familiar con cáncer diagnosticado antes de los 35 años o que tenga cáncer de ovario antes de los 49 años.










