Netflix busca que un juez archive definitivamente la demanda por difamación presentada por Tyra Banks en relación con el documental «Reality Check: Inside America’s Next Top Model». El pasado viernes, la plataforma de streaming solicitó formalmente que el caso sea desestimado, argumentando que Banks aceptó ser entrevistada y firmó un acuerdo que otorgaba amplios derechos de edición a los productores.
La demanda, obtenida por TMZ, señala que Banks no puede demandar simplemente porque no está satisfecha con su retrato en el documental. Netflix sostiene que, si se eliminan las acusaciones de «manipulación» y «edición quirúrgica», el caso se reduce a una petición de más tiempo en pantalla y una representación más favorable. El equipo legal de la empresa afirma que un tribunal no tiene derecho a cuestionar las decisiones editoriales basándose en las preferencias personales de un entrevistado.
En un comunicado compartido con TMZ, Netflix defendió el documental, asegurando que Banks tuvo la oportunidad de expresar su perspectiva de manera abierta. «Los creadores presentaron de manera justa su punto de vista junto con el de todos los demás participantes», declaró la compañía, añadiendo que continuará respaldando el proyecto «con energía».
La demanda de Banks, presentada en junio, incluye acusaciones de que el documental sugirió que ella sabía sobre un incidente de agresión sexual ocurrido durante el programa y no actuó al respecto. Además, afirma que los productores explotaron esta narrativa para aumentar la audiencia y que la hicieron parecer como si no recordara detalles clave cuando se le preguntó sobre el tema.
Netflix ha solicitado una audiencia sobre su moción para el 30 de octubre. Mientras tanto, TMZ intentó obtener comentarios de Banks, pero hasta el momento no ha recibido respuesta.
El caso pone de manifiesto las tensiones entre creadores de contenido y figuras públicas sobre cómo son retratadas en medios audiovisuales, un debate que sigue ganando relevancia en la industria del entretenimiento.










