Cuando el corazón pierde el compás: qué saber sobre las arritmias y cuándo preocuparse
Sentir que el corazón se acelera sin motivo, late irregularmente o parece "saltarse" un latido es más común de lo que se cree. Aunque estas alteraciones —conocidas como arritmias— suelen ser inofensivas, requieren evaluación médica para descartar riesgos, según explica la doctora Divya Korpu, especialista en Medicina Cardiovascular de Mayo Clinic.
Las arritmias ocurren cuando los impulsos eléctricos del corazón fallan, causando ritmos demasiado rápidos (taquicardia), lentos (bradicardia) o caóticos. Los síntomas más frecuentes incluyen palpitaciones, ansiedad, mareos o, en casos graves, desmayos.
¿Por qué ocurren?
Estas alteraciones pueden deberse a múltiples factores: anomalías congénitas en los circuitos eléctricos del corazón, desequilibrios hormonales, trastornos de la tiroides o el consumo excesivo de estimulantes como cafeína y alcohol. Aunque las llamadas extrasístoles (latidos adicionales) generan alarma, por lo general no aumentan el riesgo de infartos o derrames cerebrales.
Maniobras simples, soluciones temporales
En episodios de taquicardia, técnicas como contener la respiración al exhalar o sumergir el rostro en agua fría pueden ayudar a regular el ritmo cardíaco. Sin embargo, la doctora Korpu advierte que estos métodos solo brindan alivio momentáneo y no reemplazan la consulta con un especialista.
Cuándo buscar ayuda
Si las palpitaciones son recurrentes, se acompañan de dolor en el pecho, mareos o desmayos, es clave acudir a un cardiólogo. Estudios como el electrofisiológico pueden identificar el origen de la arritmia y guiar el tratamiento, que varía desde medicamentos hasta procedimientos mínimamente invasivos como la ablación con catéter, que elimina el tejido responsable de las señales eléctricas anormales.
Fibrilación auricular: un riesgo en adultos mayores
En personas de edad avanzada, la fibrilación auricular —arritmia más frecuente— puede causar fatiga, dolor torácico y aumentar el riesgo de coágulos que deriven en accidentes cerebrovasculares. Por ello, muchos pacientes requieren anticoagulantes. Hoy, técnicas innovadoras como la ablación por campo pulsado ofrecen mayor precisión al actuar solo sobre las células problemáticas, con recuperaciones en una semana.
Aunque la mayoría de las arritmias no son peligrosas, escuchar al cuerpo y buscar atención a tiempo marca la diferencia entre un malestar pasajero y un problema de salud serio. La recomendación es clara: si el corazón pierde su ritmo habitual con frecuencia, la consulta médica no debe esperar.








