Sindicatos del sector salud exigen duplicar salarios ante crisis económica y amenazan con paro nacional
Los trabajadores administrativos y de apoyo del sistema de salud pública han elevado su voz para exigir un aumento salarial urgente, denunciando que sus ingresos actuales de RD$10,000 mensuales son insuficientes para cubrir las necesidades básicas. Representantes sindicales han pedido al gobierno establecer un salario mínimo vital de RD$20,000, advirtiendo que, de no recibir una respuesta satisfactoria, iniciarán un paro laboral que podría afectar la atención en hospitales y centros médicos del país.
La Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC) y la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud y Afines (FENATRASAL) han liderado esta exigencia, señalando que la situación se ha agravado debido al aumento descontrolado del costo de la canasta familiar. Delcy Sosa, representante de ambos gremios, calificó como "una vergüenza" el salario que perciben estos empleados y recordó que llevan años solicitando una mejora salarial sin obtener respuestas concretas.
A pesar de que el presidente Luis Abinader habría prometido revisar la situación en un plazo de dos semanas, los trabajadores aseguran que no ha habido avances significativos. Sosa afirmó que el gobierno debe actuar de inmediato, ya que los empleados del sector salud están enfrentando dificultades extremas para alimentarse, pagar servicios básicos y cubrir otros gastos esenciales.
La crisis salarial en el sector salud se suma a una situación nacional ya compleja, donde la inflación y el aumento de precios han impactado severamente a las familias dominicanas. Los sindicatos argumentan que un salario digno no solo mejoraría la calidad de vida de los trabajadores, sino que también garantizaría una atención médica más eficiente y de mayor calidad para la población.
Si las autoridades no atienden estas demandas, los sindicatos han advertido que iniciarán medidas de fuerza, incluyendo paralizaciones y protestas a nivel nacional. Esta situación pondría en riesgo la continuidad de los servicios en hospitales y clínicas públicas, afectando directamente a miles de pacientes que dependen de estas instituciones.
El gobierno ahora enfrenta un desafío inmediato: responder a las demandas de los trabajadores o enfrentar posibles paros que podrían paralizar un sector ya sobrecargado. La atención pública estará puesta en las próximas decisiones del Ejecutivo y en cómo se resolverá esta crisis salarial que podría tener repercusiones significativas en el sistema de salud nacional.







