Venezuela arde en protestas por crisis energética mientras el gobierno culpabiliza a los ciudadanos. Decenas de manifestantes bloquearon carreteras e incendiaron neumáticos esta semana en los estados Aragua y Carabobo, exasperados por cortes de luz diarios que superan las 8 horas.
El epicentro de la indignación se ubicó en Turmero, donde vecinos protagonizaron cacerolazos y barricadas. Protestas idénticas paralizaron la avenida Intercomunal Santiago Mariño días antes. La crisis no da tregua: en Valencia, manifestantes llegaron hasta la residencia del gobernador Rafael Lacava.
Los datos son demoledores. El 90% de los hogares venezolanos sufre apagones recurrentes y el 40% los padece diariamente, según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida. El colapso del sistema eléctrico -devastado por corrupción y falta de inversión- contrasta con el discurso oficial.
La presidente encargada Delcy Rodríguez atribuyó la crisis al fenómeno climático "Superniño" e impulsó un plan de "conciencia ciudadana". "Son acciones fáciles que no cuestan nada", afirmó, mientras trabajadores protestan por servicios básicos.
La medida gubernamental llega cuando EEUU aumenta su influencia en el país. Rodríguez, acusada de alinearse con Washington, fue taxativa: pidió "sacrificios" a la población mientras la crisis energética profundiza el éxodo migratorio venezolano.








