La pérdida progresiva de autonomía al caminar, el dolor en las piernas o la dificultad para realizar tareas sencillas con las manos pueden ser señales de un problema grave en la columna vertebral. Estos síntomas, que muchas personas atribuyen erróneamente al envejecimiento, podrían indicar una condición conocida como estenosis espinal, un estrechamiento del espacio que rodea los nervios en la médula espinal.
La estenosis espinal puede afectar dos áreas principales: la zona lumbar, donde compromete las raíces nerviosas que van hacia las piernas, y la cervical, donde puede comprimir la médula espinal. Esta condición no solo causa dolor y debilidad, sino que también puede limitar significativamente la movilidad y la calidad de vida de quienes la padecen.
El doctor Piero Perrone Mora, cirujano de columna con más de 16 años de experiencia, explica que los cambios degenerativos asociados con el envejecimiento, como la pérdida de altura de los discos, el engrosamiento de los ligamentos y el aumento de tamaño de las articulaciones, contribuyen a este estrechamiento. “El síntoma clásico es la claudicación neurogénica, que incluye dolor, pesadez, ardor o adormecimiento en las piernas al estar de pie o caminar. Estos síntomas suelen aliviarse al sentarse o inclinarse hacia adelante”, detalla.
### Estenosis lumbar y cervical: diferencias y síntomas
En el caso de la estenosis lumbar, los síntomas se centran principalmente en las piernas. Las personas afectadas pueden experimentar dolor intenso o dificultad para caminar distancias largas, lo que a menudo las lleva a buscar rutas con bancos para descansar o evitar salir de casa. Por otro lado, la estenosis cervical, que afecta el cuello, puede manifestarse con síntomas menos obvios pero igualmente preocupantes, como la pérdida de destreza en las manos, dificultad para abotonarse o cambios en la escritura. En ambos casos, el diagnóstico requiere una combinación de síntomas, exploración física y pruebas de imagen, como resonancias magnéticas.
El tratamiento de la estenosis espinal puede variar según la gravedad de la condición. En casos leves, las opciones no quirúrgicas, como el ejercicio adaptado, la fisioterapia y los medicamentos, pueden ayudar a controlar los síntomas. Sin embargo, cuando existe un deterioro neurológico progresivo o una pérdida significativa de autonomía, la cirugía puede ser una opción válida y efectiva. “La cirugía más común es una descompresión, que consiste en liberar espacio alrededor de los nervios. La fusión de vértebras no siempre es necesaria y se reserva para casos específicos”, aclara Perrone Mora.
### Cuándo buscar ayuda médica
Es crucial estar alerta a ciertas señales que podrían indicar la necesidad de una evaluación médica urgente. Estos incluyen dificultad creciente al caminar, caídas frecuentes, pérdida de destreza en las manos, debilidad progresiva o cambios repentinos en el control de la vejiga o el intestino. “Si estos síntomas aparecen de manera súbita o avanzan rápidamente, es esencial buscar atención médica inmediata”, advierte el especialista.
La estenosis espinal es una condición que puede afectar gravemente la calidad de vida si no se trata adecuadamente. Reconocer sus síntomas y buscar atención médica a tiempo puede marcar la diferencia entre recuperar la movilidad o enfrentar limitaciones permanentes. Aunque el envejecimiento es un factor de riesgo importante, no todos los dolores o dificultades al caminar deben atribuirse simplemente a la edad. La clave está en escuchar al cuerpo y actuar ante las señales de alarma.









