El presidente estadounidense Donald Trump ha reiterado que Irán jamás podrá poseer armas nucleares, justo cuando expira el plazo de 60 días acordado en el acuerdo bilateral para poner fin al conflicto en Medio Oriente. El mandatario aseguró que este objetivo seguirá siendo su "prioridad número uno".
El memorando, firmado en junio para lograr un "cese permanente de operaciones militares", fracasó en su intento de alcanzar la paz. Estados Unidos e Irán mantienen posturas enfrentadas, con choques recurrentes en la región y el estratégico estrecho de Ormuz bajo bloqueo, lo que mantiene los precios del petróleo en niveles altos.
Trump elevó la tensión al anunciar planes para declarar Ormuz "territorio estadounidense" una vez que Irán sea "derrotado". "Ningún barco pasará sin nuestro permiso", afirmó durante un mitin en Nueva York. Mientras, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió sobre "medidas económicas sin precedentes" contra Teherán en los próximos días, prometiendo un "aislamiento histórico".
La fecha límite resulta simbólica ante la falta de avances. Washington y Teherán continúan en una peligrosa escalada, con el control de rutas petroleras y sanciones como herramientas de presión. La crisis amenaza con prolongar la inestabilidad en una de las regiones más explosivas del planeta.











