El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, ha generado polémica tras criticar una carta firmada por la primera dama, Raquel Arbaje, y las hijas del presidente Luis Abinader. En la misiva, expresaron su rechazo a la aprobación del nuevo Código Penal sin incluir la despenalización del aborto en tres causales. Pacheco calificó el tono de la carta como inapropiado y defendió el papel de los legisladores en el gobierno actual.
Durante una sesión extraordinaria el miércoles, Pacheco afirmó: “A nuestra querida primera dama y a las hijas del presidente: merecíamos que nos lo dijeran de otra manera, a mí no me gustó y a los diputados tampoco”. Además, recordó el esfuerzo de los legisladores del Partido Revolucionario Moderno (PRM) para llevar a Abinader al poder: “Estos 144 soldados de esta democracia. Nos fajamos muy duro y fuerte para que ese hombre esté sentado ahí en el Palacio Nacional”.
Carlos Sánchez, diputado del PRM, comentó que Pacheco actuó como un ser humano defendiendo al cuerpo legislativo. Sin embargo, no respaldó ni rechazó directamente sus declaraciones. Por su parte, la senadora Ginette Bournigal calificó las palabras de Pacheco como “fuera de lugar” y criticó el uso del hemiciclo para expresar su descontento, describiéndolo como “un chantaje” y “muy feo”.
El diputado Elpidio Infante también se sumó al debate, señalando que las decisiones políticas deben consultarse. “Mis hijos consultan, y nosotros nos guameamos el trabajo político desde 2012. Nos costó mucho sacrificio”, dijo, pidiendo que no haya presión en asuntos internos.
La reforma del Código Penal continúa generando intensos debates en el Congreso. La carta de la primera dama y sus hijas se une a las voces que exigen la inclusión de las tres causales para despenalizar el aborto. El proyecto sigue pendiente de aprobación, mientras las opiniones dentro y fuera del legislativo siguen divididas.
En resumen, las declaraciones de Pacheco han avivado la controversia en un tema ya de por sí polarizado, dejando en evidencia las tensiones dentro del oficialismo y la complejidad del proceso legislativo en torno al aborto.











