El gobierno dominicano lanzó una campaña educativa sin precedentes para promover el conocimiento de la Constitución entre los jóvenes, distribuyendo 10 mil ejemplares del texto a estudiantes de Santiago. La iniciativa, liderada por el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, busca fomentar la formación ciudadana y fortalecer los valores democráticos en la próxima generación.
Este esfuerzo forma parte de las actividades conmemorativas del 182 aniversario de la primera Constitución dominicana, que estableció las bases del Estado moderno. De Camps destacó que el objetivo no es solo memorizar artículos, sino que los estudiantes comprendan y apliquen principios fundamentales como la libertad, el respeto y la participación en su vida diaria.
Las autoridades locales han respaldado firmemente la iniciativa. La gobernadora de Santiago, Rosa Santos, instó a las familias a involucrarse en la formación cívica de sus hijos, subrayando que el estudio de la Constitución debe ser un esfuerzo continuo, no solo una actividad conmemorativa. Por su parte, el alcalde Ulises Rodríguez pidió a los docentes utilizar métodos pedagógicos que faciliten la comprensión del texto constitucional entre los estudiantes.
Luis Balboa, director del recinto de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en Santiago, aprovechó la ocasión para resaltar la importancia de preservar el orden democrático. Recordó eventos históricos como el golpe de Estado de 1963, que interrumpió el gobierno constitucional de Juan Bosch, como una lección sobre la fragilidad de las instituciones.
Esta iniciativa llega en un momento clave, donde el gobierno busca fortalecer la educación cívica como parte de una estrategia más amplia para consolidar la democracia en el país. Las autoridades esperan que este esfuerzo no solo forme ciudadanos más informados, sino que también contribuya a reducir la brecha entre las instituciones y la población.
El impacto de esta campaña podría trascender el ámbito educativo, influyendo en la construcción de una sociedad más consciente de sus derechos y deberes. En un contexto donde la participación ciudadana es crucial para el desarrollo nacional, esta iniciativa se perfila como un paso fundamental hacia el fortalecimiento de la democracia dominicana.









