Protestas en Europa contra los centros de datos de Microsoft y su impacto ambiental
Más de un centenar de manifestantes irrumpieron este viernes en las obras de un centro de datos que Microsoft construye en Sloterdijk, a las afueras de Ámsterdam, Países Bajos. Los activistas, preocupados por el impacto ambiental de estas infraestructuras, escalaron grúas y colgaron pancartas con lemas como "Que le den a la IA", criticando el alto consumo de energía y agua que requieren estos centros.
El impacto ambiental de los centros de datos
Los centros de datos, como el que Microsoft está desarrollando, son instalaciones que albergan miles de servidores informáticos esenciales para el funcionamiento de la inteligencia artificial (IA) y otros servicios en la nube. Sin embargo, estas infraestructuras tienen un costo ambiental significativo: consumen grandes cantidades de electricidad y requieren sistemas de refrigeración que utilizan enormes volúmenes de agua.
Sam van der Beek, uno de los manifestantes, explicó a Reuters que "estos centros de datos están destruyendo nuestro mundo. Se está volviendo inhabitable debido a todos los recursos que consumen". La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha advertido que el despliegue masivo de estas instalaciones podría aumentar la contaminación y elevar las facturas de electricidad para las comunidades cercanas.
Una ola de protestas en Europa
La acción en Ámsterdam es parte de una serie de protestas organizadas por la red internacional Global Action Plan, que agrupa a más de 40 organizaciones civiles de ocho países europeos. Estas movilizaciones buscan denunciar el impacto ambiental de los centros de datos y exigir moratorias para su construcción. Además, investigaciones recientes han revelado condiciones laborales peligrosas, explotación y falta de pago en los proyectos de construcción de estas instalaciones en Europa.
En España, los colectivos Tu Nube Seca Mi Río, Grupo Litigo Estratégico y Ecologistas en Acción Aragón han interpuesto el primer litigio del país contra un centro de datos, específicamente los operados por Amazon en Aragón con el apoyo de los gobiernos locales.
El rechazo también llega a Estados Unidos
El fenómeno no se limita a Europa. En Estados Unidos, los centros de datos y la industria de la IA han generado un creciente rechazo público. En las elecciones legislativas celebradas esta semana, los candidatos más favorables a estas infraestructuras fueron derrotados en 44 de 45 votaciones relacionadas con el tema, según el sitio web Data Centers on the Ballot. Este resultado refleja una preocupación ciudadana por el impacto ambiental y social de estas instalaciones.
El debate sobre los centros de datos y su impacto ambiental parece estar ganando fuerza en ambos lados del Atlántico, planteando un desafío para las grandes empresas tecnológicas que buscan expandir sus infraestructuras en medio de una creciente conciencia ecológica.








