Lisboa, la capital de Portugal, ha experimentado un impacto económico masivo gracias a la celebración anual de la Web Summit, el mayor evento tecnológico del mundo. Según un informe de EY, el evento ha generado unos 250 millones de euros al año para el país, impulsando el empleo, los salarios y el crecimiento de las startups locales. Esta cifra no incluye el gasto de los visitantes, que alcanzó los 730 millones de euros en la última década, beneficiando directamente a hoteles, restaurantes y comercios de la ciudad.
La Web Summit, que atrae a 70.000 asistentes cada noviembre desde 2009, ha consolidado Lisboa como un centro neurálgico para la innovación tecnológica. El evento ha ayudado a duplicar el número de startups en Portugal entre 2016 y 2025, llegando a emplear a 28.000 personas a tiempo completo. Además, los ingresos anuales de estas empresas han pasado de 1.230 millones de euros a 2.850 millones, mientras que sus exportaciones se han más que duplicado, alcanzando los 1.570 millones de euros.
El informe destaca que las startups portuguesas que participan en la Web Summit experimentan un crecimiento significativo y sostenido en ingresos y empleo. Además, el evento ha reforzado la visibilidad internacional de Lisboa, generando 3.000 millones de dólares en equivalencia publicitaria gracias a la cobertura mediática mundial. Según una encuesta, el 93% de los portugueses cree que la Web Summit mejora el reconocimiento internacional de Lisboa.
Paddy Cosgrave, director ejecutivo de Web Summit, afirmó que el impacto real del evento podría ser "al menos diez veces mayor" de lo que refleja el informe. Cosgrave destacó cómo la Web Summit ha contribuido a crear empleos, aumentar salarios y fomentar una cultura emprendedora en Portugal.
En resumen, la Web Summit no solo ha impulsado la economía portuguesa a corto plazo, sino que también ha fortalecido su ecosistema de innovación, consolidando a Lisboa como un referente global en tecnología y emprendimiento.









