República Dominicana enfrenta una de las temporadas de lluvias más intensas de los últimos años, con acumulados que superan los 200 milímetros en algunas regiones y alertas activas por inundaciones en zonas vulnerables. Las precipitaciones, que ya han causado desbordamientos de ríos y afectado varias comunidades, continuarán durante los próximos días, según anunció la meteoróloga Gloria Ceballos, quien espera que la situación mejore hacia el próximo viernes. Autoridades nacionales han instado a la población a mantenerse alerta y evitar zonas de riesgo.
El sureste del país es la región más afectada, donde los niveles de lluvia han superado los 200 milímetros, equivalentes a 200 litros de agua por metro cuadrado. En el Gran Santo Domingo, se registraron 113 milímetros en apenas 24 horas, cifra que ha puesto en jaque los sistemas de drenaje y ha generado inundaciones en barrios como Los Guaricanos, en Santo Domingo Norte. Las autoridades han advertido sobre el riesgo de nuevas crecidas de ríos y cañadas, especialmente en áreas donde los terrenos ya están saturados de agua.
El fenómeno meteorológico ha sido intenso y persistente, asociado a sistemas frontales que han influenciado el clima en la región. Ceballos explicó que, aunque las lluvias disminuirán su intensidad hacia el viernes, las condiciones previas hacen que el riesgo de inundaciones siga latente. "Los terrenos están saturados y los sistemas de drenaje han recibido grandes volúmenes de agua. Es crucial que la población permanezca atenta a los boletines oficiales", afirmó.
El Centro de Operaciones de Emergencia (COE) ha mantenido sus alertas activas, especialmente en provincias como Santo Domingo, San Pedro de Macorís y La Altagracia, donde se han reportado afectaciones en infraestructura y viviendas. Las autoridades han recomendado evitar cruzar ríos o zonas inundadas y han trabajado en la evacuación preventiva de residentes en áreas de alto riesgo.
Este episodio de lluvias extremas ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de muchas zonas urbanas y rurales ante eventos meteorológicos intensos. Las comunidades más pobres y aquellas ubicadas cerca de ríos y cañadas han sido las más afectadas, evidenciando la necesidad de fortalecer las medidas de prevención y respuesta ante desastres naturales.
Mientras las lluvias continúan, las autoridades mantienen un monitoreo constante y han movilizado equipos de emergencia para atender posibles nuevas afectaciones. La población espera con preocupación que la mejora climática anunciada para el viernes permita la recuperación y la evaluación de los daños causados por uno de los episodios lluviosos más intensos de los últimos tiempos.






