Un agricultor de 65 años fue brutalmente asesinado a puñaladas en su propia finca en Moca, provincia Espaillat, en un crimen que ha conmocionado a esta zona rural del norte dominicano. El cuerpo de José Castillo Bello fue descubierto por su esposa entre un matorral de yaguas, con múltiples heridas de arma blanca, durante el horario de almuerzo.
Autoridades policiales y fiscales movilizaron equipos especializados a la escena del crimen en el distrito municipal de San Víctor. Fuentes cercanas a la investigación sugieren que el móvil podría ser el robo, ya que la víctima habría recibido recientemente dinero por la venta de una cosecha de aguacates.
Un detalle escalofriante: familiares apuntan a un trabajador haitiano como principal sospechoso, quien supuestamente conocía del pago y habría seguido a Castillo Bello antes del ataque. La Policía Nacional mantiene un operativo activo para localizar al presunto responsable, aunque no han confirmado oficialmente esta línea de investigación.
Este caso revive las preocupaciones sobre seguridad en áreas rurales, donde agricultores suelen manejar transacciones en efectivo. Las autoridades prometieron agilizar las pesquisas mientras recolectan pruebas forenses y testimonios clave.
El crimen ocurre en una provincia que reportó 17 homicidios solo en el primer trimestre, según datos oficiales. Vecinos exigen mayor patrullaje, mientras el Ministerio Público asegura que prioriza el esclarecimiento de este feminicidio.
Con la comunidad en alerta, todas las miradas están puestas en los próximos días, cuando podrían revelarse avances significativos en la investigación. Moca espera justicia para uno de los suyos.





