República Dominicana lanza ambicioso plan para convertirse en potencia regional para 2036
El gobierno dominicano ha puesto en marcha un proyecto sin precedentes para transformar el país en una nación desarrollada en los próximos 14 años. Bajo el nombre Meta RD 2036, la iniciativa busca duplicar el tamaño de la economía, erradicar la pobreza extrema y triplicar los salarios promedio, posicionando al país como líder en América Latina.
El presidente Luis Abinader y la vicepresidenta Raquel Peña lideraron el primer Foro Nacional para el Pleno Desarrollo, donde se presentaron los lineamientos estratégicos. El plan no solo apunta a crecimiento económico, sino también a mejoras sustanciales en educación, seguridad, empleo formal y servicios públicos.
Un proyecto de país, no de gobierno
Abinader dejó claro que esta meta trasciende administraciones políticas. "No es solo una estrategia de gobierno, sino un propósito de nación que requiere unidad entre generaciones, sectores y territorios", afirmó. El mandatario destacó que el éxito dependerá de la colaboración entre el Estado, el sector privado, la academia y la sociedad civil.
Para garantizar participación ciudadana, el gobierno realizó consultas con universidades y organizaciones sociales. "No queremos una consulta simbólica, sino que las propuestas se traduzcan en políticas públicas concretas", explicó el presidente.
Objetivos concretos y sectores clave
Entre las metas específicas figuran:
- Crear 1.7 millones de nuevos empleos.
- Eliminar la pobreza extrema.
- Alcanzar el "grado de inversión" para atraer capital extranjero.
El plan se estructura en 14 comités sectoriales, que abarcan desde agroindustria hasta tecnología y turismo. Autoridades destacaron que el turismo y las zonas francas seguirán siendo pilares, pero con un fuerte impulso a la innovación y la sostenibilidad.
Próximos pasos
El gobierno prometió presentar en los próximos meses un cronograma detallado con responsables, plazos y mecanismos de evaluación. El desafío ahora, según fuentes oficiales, es traducir las ideas en acciones medibles sin caer en burocracia.
Con una economía que ya lidera el crecimiento en la región, República Dominicana apuesta a que este proyecto consolide su transformación definitiva. Sin embargo, analistas advierten que el verdadero reto será mantener el consenso político y social más allá de los ciclos electorales.





