Trabajadores portuarios de Europa y el Mediterráneo paralizan el comercio de armas en solidaridad con Gaza
Una huelga masiva coordinada por sindicatos portuarios en más de 100 puertos de Europa, el Mediterráneo y otras regiones clave interrumpe este 30 de octubre las cadenas logísticas de suministros militares destinados a Israel y zonas en conflicto. La protesta, inspirada en la Declaración de Estambul, responde al llamado de sindicatos palestinos para bloquear el transporte de armamento hacia Gaza, en medio de la escalada bélica.
Italia es uno de los focos principales: los puertos de Génova, Livorno, Trieste y Nápoles están paralizados, mientras el sindicato USB amplía la huelga al transporte ferroviario, autopistas y servicios públicos. Los trabajadores rechazan el gasto militar del gobierno de Meloni y exigen aumentos salariales frente a la crisis económica.
En Grecia, los estibadores del puerto del Pireo realizan asambleas masivas y paros, exigiendo el fin de la presencia de buques de guerra de la OTAN y la cancelación de acuerdos con Israel. Mientras, en Francia, la federación CGT FNPD lidera bloqueos selectivos en puertos como Marsella y Le Havre, denunciando las exportaciones de material bélico y los recortes sociales del gobierno de Macron.
España y el País Vasco se suman con paros técnicos y concentraciones en Bilbao y Pasajes, donde el sindicato LAB pide romper relaciones con Israel y auditar cargamentos sospechosos. La protesta se extiende a Turquía y Marruecos, donde sindicatos locales presionan para suspender tratados comerciales que benefician a Tel Aviv.
La movilización ocurre en un contexto de creciente malestar social en Europa, con protestas contra el rearme militar y los ajustes económicos. Los trabajadores portuarios, considerados claves en las cadenas globales, demuestran su poder para golpear los engranajes de la guerra, uniendo la lucha contra el genocidio en Gaza con la defensa de empleos y derechos laborales.
Esta acción marca un precedente: la coordinación internacional de sectores estratégicos podría paralizar puntos neurálgicos del comercio militar, desafiando a gobiernos y corporaciones. La consigna es clara: "Que la crisis y la guerra las paguen los capitalistas".








