Patrick Stewart, legendario actor de 'Star Trek' y 'X-Men', fallece a los 86 años
El mundo del entretenimiento está de luto. Sir Patrick Stewart, el icónico actor británico conocido por sus papeles como el capitán Jean-Luc Picard en Star Trek y el profesor Charles Xavier en X-Men, falleció el miércoles 28 de octubre en su residencia de Los Ángeles, rodeado de su familia. Su muerte, comunicada un día después por sus seres queridos, se produjo tras una breve lucha contra el alzhéimer y la demencia con cuerpos de Lewy.
Un legado imborrable
Stewart, cuya carrera abarcó más de seis décadas, dejó una huella profunda tanto en el cine como en el teatro. Nacido en Mirfield, Inglaterra, en el seno de una familia humilde, encontró en las artes escénicas su vocación. Sin embargo, fue su papel en Star Trek: La nueva generación (1987-1994) el que lo catapultó a la fama global. Como el carismático capitán Picard, cautivó a audiencias con su elegancia, inteligencia y liderazgo sereno.
Su otra gran interpretación, el profesor Xavier en la saga X-Men, lo consolidó como un rostro indispensable del cine de superhéroes. Desde su debut en el año 2000, Stewart encarnó al mentor de los mutantes en múltiples películas, incluyendo la próxima Vengadores: Doomsday, que será su última aparición en pantalla.
Más allá de la pantalla
Aunque muchos lo asociaban con la ciencia ficción, Stewart fue un apasionado del teatro clásico, especialmente de Shakespeare. Miembro destacado de la Royal Shakespeare Company, participó en más de 60 producciones. Su voz, profundamente reconocible, también le valió un Grammy por narrar Pedro y el lobo. En los últimos años, grabó los sonetos completos del Bardo, un proyecto cercano a su corazón.
En 2023, publicó sus memorias, Making It So, donde reveló detalles de su infancia marcada por la pobreza y la violencia doméstica, así como su ascenso a la fama. Fue nombrado caballero por la reina Isabel II en 2010, en reconocimiento a su contribución a las artes.
Un adiós emocional
El comunicado de su familia destacó su serenidad en sus últimos momentos, acompañado por su esposa, Sunny Ozell, su tercera y última pareja. "Atesoraremos la paz en su rostro, un reflejo de su gracia inquebrantable", expresaron. En lugar de flores, pidieron donaciones al centro de investigación del alzhéimer de la Universidad Johns Hopkins.
Con su partida, el cine y el teatro pierden a una figura excepcional, pero su legado perdurará en cada fan que lo recordará como el capitán que inspiró generaciones y el profesor que defendió a los mutantes con sabiduría y compasión.








