Rusia y Ucrania siguen en guerra más de dos años después de la invasión ordenada por Putin
El conflicto en Europa del Este no da tregua: las tropas rusas continúan combatiendo en Ucrania más de dos años después de que el presidente Vladimir Putin lanzara la invasión el 24 de febrero de 2022. La guerra, una de las más devastadoras del continente en décadas, sigue centrada en el este de Ucrania, donde los enfrentamientos se mantienen sin un fin a la vista.
Putin justificó la invasión alegando "necesidades de seguridad" frente a la OTAN, pero la comunidad internacional ha condenado reiteradamente la agresión. Ucrania, respaldada por Occidente, ha resistido contra el poderoso ejército ruso, aunque a un alto costo humano y material.
La guerra ha dejado miles de muertos, millones de desplazados y una crisis global, con sanciones económicas contra Rusia y un aumento de la tensión entre Moscú y las potencias occidentales. Estados Unidos y la Unión Europea han enviado ayuda militar y financiera a Kiev, mientras Rusia endurece su retórica contra lo que describe como una "guerra por poderes".
A pesar de los intentos de negociación, no hay avances hacia la paz. Analistas advierten que el conflicto podría prolongarse indefinidamente, con consecuencias impredecibles para la estabilidad europea y mundial. La resistencia ucraniana sigue siendo clave, pero las bajas y la escasez de suministros complican su posición.
Mientras tanto, civiles atrapados en las zonas de combate sufren las peores consecuencias, en una crisis humanitaria que organizaciones internacionales califican de "catastrófica". El mundo observa con preocupación mientras la guerra más grande en Europa desde la Segunda Guerra Mundial sigue su curso.

