Islandia decide su futuro en la UE en un referéndum ajustado y polarizado
Los colegios electorales de Islandia abrieron este sábado para un crucial referéndum sobre si retomar las negociaciones para unirse a la Unión Europea, en suspenso desde 2013. La votación se perfila como un pulso reñido: según un sondeo de última hora, el "sí" lidera por un ajustado 50,4%, frente al 49,6% del "no". Una ventaja que, sin embargo, se ha reducido en las últimas semanas.
Islandia, que ya forma parte del Espacio Económico Europeo y Schengen, solicitó su adhesión en 2009 tras el colapso financiero. Pero las negociaciones se paralizaron en 2013, con 27 de 33 capítulos abiertos. Los temas más espinosos—pesca y agricultura—quedaron fuera, precisamente los que ahora alimentan el rechazo. El sector pesquero, clave con el 7% del PIB, teme perder soberanía sobre sus caladeros bajo las normas europeas.
La primera ministra socialdemócrata, Kristrún Frostadóttir, impulsó la consulta. Bruselas espera un resultado favorable que revitalice su proyecto comunitario y sume un país rico. El interés de Donald Trump en Groenlandia ha sido usado por los partidarios del "sí", que argumentan que la UE brindaría mayor protección a esta isla sin ejército, pese a ser fundadora de la OTAN.
Con un récord del 22% de votos anticipados, unos 273.000 islandeses están llamados a decidir. Los colegios cerrarán a medianoche (hora española), y se esperan resultados en la madrugada. Si gana el "sí", habrá un segundo referéndum para ratificar el acuerdo final. La UE ya prometió soluciones "creativas" para los capítulos conflictivos.
Una victoria del "no" confirmaría el avance del euroescepticismo en una isla que, tras una década en pausa, ahora debate si dar el paso definitivo hacia Europa.
