Ocho leyendas del baloncesto ingresan al Salón de la Fama en emotiva ceremonia
Springfield, Massachusetts, se convirtió en el escenario de un momento histórico para el baloncesto mundial al recibir a la clase 2026 del Naismith Memorial Basketball Hall of Fame. Ocho figuras, entre jugadoras, entrenadores y un árbitro, fueron inmortalizadas en una ceremonia cargada de emociones y reconocimientos a carreras brillantes que transformaron el deporte.
La exjugadora Candace Parker, triple campeona de la WNBA y dos veces MVP, fue una de las grandes protagonistas. Junto a ella, las también estrellas femeninas Elena Delle Donne y Chamique Holdsclaw, junto al exastro NBA Amar’e Stoudemire, compartieron el honor. Los entrenadores Doc Rivers, Mike D’Antoni y Mark Few, así como el legendario árbitro Joey Crawford, completaron este selecto grupo.
Parker, en un discurso conmovedor, recordó cómo su familia la inspiró a superar expectativas, mientras agradeció a leyendas como Allen Iverson por influir en su carrera. Delle Donne, por su parte, dedicó su logro a su hermana y al deporte que la ayudó a enfrentar desafíos personales. Stoudemire, emocionado, destacó cómo el baloncesto fue su "terapia" durante momentos difíciles.
En el ámbito técnico, Doc Rivers, campeón con Boston Celtics en 2008, recibió el homenaje de su histórica "Tríada" (Garnett, Pierce y Allen). Mike D’Antoni, pionero del "Seven Seconds or Less" en Phoenix, celebró su impacto en el juego moderno. Mark Few, arquitecto del éxito de Gonzaga en la NCAA, reflexionó sobre la lealtad: "A veces la mayor vocación no es buscar lo próximo, sino dar todo donde estás".
La noche también rindió tributo a Joey Crawford, quien ofició récord de 374 partidos de playoffs, y al equipo femenino olímpico de 1996, pionero en popularizar el baloncesto femenino.
Con esta inducción, el Salón de la Fama no solo celebra logros individuales, sino el legado colectivo que sigue inspirando a nuevas generaciones. Mientras las luces de Symphony Hall se apagaban, quedaba claro: estos ocho nombres ya son parte indeleble de la historia del deporte.








