El jefe del Ejército pakistaní viaja en secreto a Irán para mediar entre EE.UU. y Teherán
El general Asim Munir, jefe del Ejército pakistaní, realizó un viaje sorpresa a Teherán este lunes en un intento por reactivar las tensionadas negociaciones entre Estados Unidos e Irán, tras semanas de enfrentamientos en el estrecho de Ormuz y una escalada de amenazas económicas. Washington anunciará este mismo día un nuevo paquete de sanciones contra el régimen iraní, descrito por el presidente Donald Trump como "histórico y sin precedentes".
Munir, clave en los acuerdos de alto el fuego entre ambos países en abril y junio, busca ahora evitar que la situación derive en un conflicto abierto. Pakistán, junto a Qatar, ha sido el principal mediador en esta crisis, logrando anteriormente reducir las tensiones en la región. Sin embargo, los pactos se rompieron en semanas, dejando al descubierto un "déficit de confianza" entre las partes.
Según fuentes pakistaníes, el militar mantuvo una llamada secreta con Trump la semana pasada para preparar su visita. Se espera que se reúna con allegados del líder supremo iraní, el ayatolá Mojtabá Jameneí, para presionar por una vuelta a las negociaciones. Además, discutirá una nueva alianza defensiva entre Pakistán, Arabia Saudí y Turquía, a la que Irán habría sido invitado a unirse.
Mientras tanto, Teherán ha acusado a EE.UU. de ejercer "terrorismo económico" con sus sanciones. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaeí, advirtió que cualquier país que coopere con las medidas de Trump "sufrirá consecuencias". También denunció el bloqueo naval estadounidense como un "acto de agresión".
Aunque Irán insiste en que la visita de Munir solo abordará temas bilaterales, Pakistán lo niega. Los mediadores esperan reiniciar las conversaciones una vez Teherán finalice sus negociaciones con Omán sobre el futuro del estratégico estrecho de Ormuz, por donde pasa un tercio del petróleo mundial. La región sigue al borde de una nueva escalada.













