Israel investiga supuesta injerencia extranjera en elecciones tras denuncias de Netanyahu
El gobierno israelí ha ordenado una investigación por presunta interferencia extranjera en sus últimas elecciones, tras acusaciones del partido Likud del primer ministro Binyamín Netanyahu contra Qatar. El Comité Electoral Central pidió a la agencia de seguridad Shin Bet que examine denuncias de financiación ilegítima para aumentar la participación árabe, mientras Netanyahu intenta consolidar su posición pese a no lograr mayoría.
Con el 99% de los votos escrutados, el bloque pro-Netanyahu suma 53 escaños, insuficientes para gobernar sin aliados. Su partido, Likud, lidera con 27 diputados, seguido por la oposición con 48 y los partidos árabes, que alcanzaron un récord de 19 escaños. Netanyahu acusa a Qatar de influir en el resultado, aunque sus rivales denuncian que busca deslegitimar la derrota de su coalición.
El Shin Bet, servicio de inteligencia israelí, aclaró que no hay pruebas de un fraude sistemático, pero investigará "sospechas serias" tras la presión política. Qatar negó categóricamente las acusaciones, calificándolas de excusa para "fracasos internos". Mientras, figuras de la oposición, como Yair Golan, acusan a Netanyahu de sembrar divisiones y desprestigiar el voto árabe.
La tensión escaló con declaraciones incendiarias de aliados de Netanyahu. Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad, exigió detener a líderes árabes, y diputados ultraderechistas pidieron repetir las elecciones y restringir votantes palestinos. Netanyahu, aunque sigue como favorito para formar gobierno, enfrenta críticas por su estrategia divisiva en un país profundamente polarizado.
Los resultados oficiales se anunciarán el 4 de noviembre, pero la batalla política ya ha dejado claro que Israel sigue dividido, con acusaciones que podrían tensionar aún más sus relaciones internacionales.







