Las intensas lluvias que azotaron la República Dominicana durante cinco días consecutivos han dejado un panorama devastador en la provincia de Pedernales. El desbordamiento del río Pedernales ha cortado el acceso a varias comunidades locales y ha afectado gravemente la infraestructura vial, incluyendo rutas clave para la exportación agrícola, especialmente de aguacates Hass. Autoridades locales y la Defensa Civil advierten sobre el riesgo de nuevas inundaciones y derrumbes mientras las precipitaciones persisten.
La provincia de Pedernales, ubicada en el suroeste del país y limítrofe con Haití, enfrenta una situación crítica. El río Pedernales, que marca la frontera entre ambos países, alcanzó niveles históricos, dejando incomunicadas no solo a comunidades dominicanas como Los Arroyos, Mencía y Aguas Negras, sino también a Anse-à-Pitres, del lado haitiano. El sector agrícola, uno de los más importantes de la región, se ve especialmente afectado debido a la destrucción parcial de las carreteras que conectan las zonas productoras con los mercados.
La Defensa Civil informó que los derrumbes de árboles y rocas han bloqueado varias vías de acceso, dificultando el tránsito y complicando las labores de rescate y asistencia. En el distrito municipal José Francisco Peña Gómez, varias comunidades quedaron inundadas, mientras que en el balneario El Mulito se registraron deslizamientos que abrieron profundas zanjas en la carretera. Hasta el momento, no se han reportado pérdidas humanas ni de animales, pero las autoridades mantienen la alerta y han pedido a la población evitar desplazamientos innecesarios.
Las lluvias, que también han afectado otras zonas como Juancho, Oviedo y Mapioró, han puesto en evidencia la fragilidad de la infraestructura vial en una región donde el transporte es crucial para la economía local. El aguacate Hass, uno de los productos estrella de exportación, se encuentra en plena temporada de cosecha, y los daños en las vías podrían generar pérdidas económicas significativas para los agricultores.
Las autoridades continúan monitoreando la situación y realizan labores de limpieza y reparación en las zonas más críticas. Sin embargo, el pronóstico meteorológico no es alentador, ya que se espera que las lluvias continúen en los próximos días. La población ha sido advertida sobre posibles nuevas inundaciones y se ha instado a tomar precauciones extremas. El impacto de este fenómeno climático en la economía local y en las relaciones binacionales con Haití podría ser relevante en las próximas semanas.







