El veterano lanzador Keegan Akin enfrenta un futuro incierto tras cirugía y temporada complicada
Keegan Akin, uno de los jugadores con más años en los Orioles de Baltimore, atraviesa uno de los momentos más difíciles de su carrera. El lanzador zurdo, que llegó al equipo en el draft de 2016, sufrió una lesión en el codo que requirió cirugía Tommy John, poniendo fin a una temporada 2026 marcada por rendimientos irregulares y ahora amenazando su continuidad en las Grandes Ligas.
El estadounidense de 31 años había mostrado altibajos a lo largo de su trayectoria. Tras un inicio prometedor como relevista en 2022, su rendimiento decayó en 2023, aunque logró repuntar en las dos campañas siguientes. Sin embargo, este año los números fueron contundentes: una ERA de 5.68 en 24 apariciones, con momentos especialmente dolorosos, como el encuentro ante los Medias Rojas donde permitió seis carreras en una sola entrada.
El contexto hace más difícil su situación. Akin llegaba a 2026 en un año clave antes de agencia libre, pero la lesión no solo truncó su temporada, sino que probablemente lo marginará también durante gran parte de 2027. A su regreso, tendrá 33 años, una edad complicada para convencer a los equipos de invertir en su recuperación.
Los Orioles, por su parte, ya han comenzado a mover piezas en su bullpen. Josh Walker, otro zurdo, ha tomado gradualmente el papel que Akin ocupaba, evidenciando la dinámica implacable del béisbol profesional. Aunque no se descarta que el veterano reciba una oportunidad con un contrato de ligas menores en el futuro, su etapa en Baltimore parece llegar a su fin bajo un manto de incertidumbre.
El caso de Akin refleja la volatilidad de los relevistas y cómo una mala racha, sumada a una lesión grave, puede cambiar el rumbo de una carrera. Ahora, su próximo paso dependerá de su recuperación y de qué equipo esté dispuesto a darle una nueva oportunidad.







