La economía global en tensión: inflación, petróleo y tasas de interés marcan la agenda
La economía mundial enfrenta una semana clave, con tres factores críticos entrelazados: la inflación en EE.UU., la volatilidad del petróleo por el conflicto en Medio Oriente y las decisiones de la Reserva Federal. Mientras el repunte de los precios en América del Norte genera alivio, las tensiones geopolíticas mantienen en vilo a los mercados. Y en Argentina, aunque el crecimiento se contrajo en el segundo trimestre, se espera una recuperación hacia fines de año.
Inflación en EE.UU.: ¿Alivio temporal?
El índice de precios al consumidor (IPC) estadounidense mostró una leve moderación en julio, con un alza mensual de solo 0,1% y una tasa interanual del 3,4%. El núcleo inflacionario, que excluye alimentos y energía, se ubicó en un 2,5% anual. Sin embargo, los analistas advierten que la paz frágil en Medio Oriente podría desestabilizar nuevamente los costos energéticos, un riesgo clave para la Reserva Federal.
La Fed mantuvo las tasas sin cambios en su última reunión, pero tres de sus miembros apoyaron un aumento. Aunque la moderación de julio reduce las chances de un ajuste en septiembre, el panorama sigue incierto.
El petróleo, rehén del Estrecho de Ormuz
El crudo Brent ha vivido un año de fuertes vaivenes, pasando de US$ 60 a un pico de US$ 138 por barril en abril, impulsado por el conflicto entre Israel, EE.UU. e Irán. Tras una tregua temporal, los precios volvieron a subir, acercándose a US$ 89 esta semana. La posible reapertura del Estrecho de Ormuz –una ruta clave para el comercio petrolero– sigue en juego, lo que mantiene a los mercados en alerta.
Argentina: ¿Recuperación a la vista?
Mientras tanto, en Argentina, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyecta una contracción del 0,4% en el segundo trimestre, pero anticipa un repunte del 1% en el tercero y otro tanto en el cuarto. Para 2026, se espera un crecimiento del 2,7%. En el frente financiero, el dólar cerraría el año en $1.652, según las estimaciones.
Con la inflación global en la mira y el petróleo como variable salvaje, los mercados siguen atentos a cada movimiento de la Fed y a las tensiones en Oriente Medio. Mientras, Argentina aguarda un segundo semestre que podría marcar el inicio de su recuperación.










