El príncipe Harry y Meghan Markle regresarán al Reino Unido después de seis años en Estados Unidos, marcando un nuevo capítulo en su relación con la familia real británica. La pareja planea establecerse junto a sus hijos, Archie y Lilibet, en una residencia privada fuera de Londres antes de que finalice agosto, según informaron este miércoles varios medios británicos. Este movimiento llega después de que en 2020 abandonaran sus funciones oficiales como miembros activos de la monarquía y se trasladaran a California.
La decisión implica que la familia mantendrá sus propiedades en Estados Unidos, incluida su casa en Montecito, California, y su residencia en Portugal, mientras establecen una base en el Reino Unido. Fuentes citadas por ‘The Telegraph’ indican que la nueva residencia estará fuera de Londres y será independiente de las propiedades de la familia real. Esto contrasta con su antigua vivienda en Frogmore Cottage, que dejaron tras su salida de la institución real.
El regreso también afectará a Archie, de siete años, y Lilibet, de cinco, quienes comenzarán sus estudios en un colegio británico en septiembre. Será la primera vez que ambos estudien en el Reino Unido, ya que Archie nació en Londres en 2019, mientras que Lilibet lo hizo en California en 2021, después de que sus padres se instalaran en Estados Unidos. La ubicación del colegio se mantiene en estricto secreto.
Uno de los principales obstáculos para el regreso de la familia ha sido la cuestión de la seguridad. Tras dejar sus funciones reales, Harry y Meghan perdieron la protección policial financiada con fondos públicos, un asunto que el príncipe ha llevado incluso a los tribunales. Este conflicto se hizo evidente a principios de julio, cuando Harry viajó solo a Londres mientras Meghan y sus hijos permanecían fuera del país. Sin embargo, pocos días después, la familia se reunió en el Reino Unido, permitiendo al rey Carlos III volver a ver a sus nietos por primera vez desde 2022.
A pesar del retorno, Harry y Meghan no recuperarán sus antiguas funciones dentro de la monarquía, según ‘People’. Continuarán siendo miembros de la familia real sin roles oficiales, lo que subraya el carácter independiente de su nueva etapa en el Reino Unido.
Este movimiento marca un giro significativo en la vida de Harry y Meghan, quienes han vivido en California desde 2020. La escolarización de sus hijos y la búsqueda de una residencia propia sugieren una estancia prolongada, aunque por ahora no se conocen detalles sobre sus planes a largo plazo.











