La guerra en Medio Oriente podría disparar la inflación de Argentina hasta un 2,5% este año, advierte la CEPAL
El conflicto en Medio Oriente está golpeando los precios de la energía en todo el mundo, y Argentina podría ser uno de los países más afectados. Según un informe de la CEPAL, el alza en los combustibles podría sumar hasta 2,5 puntos porcentuales a la ya elevada inflación del país en 2024.
El estudio, basado en proyecciones de Goldman Sachs, analiza cómo el aumento en los costos energéticos se traslada a los precios locales. Argentina, con su alta dependencia de importaciones y una economía frágil, enfrenta riesgos mayores que otros países de la región. Para 2026, el impacto podría oscilar entre 0,9 y 2,5 puntos adicionales en la inflación anual.
La CEPAL plantea tres escenarios: si los precios de la energía suben un 25%, la inflación argentina aumentaría 0,9 puntos; con un 38%, el impacto sería de 1,4 puntos; y en el peor caso, un salto del 67% en los combustibles empujaría la inflación 2,5 puntos más. Sin embargo, el efecto real dependerá de cuánto trasladen las empresas estos costos a los consumidores y de las medidas que tome el gobierno para frenar el golpe.
Además del impacto directo en gasolina y electricidad, el encarecimiento del petróleo podría elevar el costo de productos importados y los fletes internacionales, presionando aún más los precios internos. La situación se agrava por la inflación crónica de Argentina, que cerró 2023 en 211,4%, una de las más altas del mundo.
Mientras la guerra en Medio Oriente sigue sin solución, los argentinos se preparan para otro año de ajustes. La CEPAL advierte que, sin políticas de mitigación, el país enfrentará mayores presiones económicas en los próximos meses.

