Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) han reafirmado su compromiso con una política exterior basada en la diplomacia y el respeto al derecho internacional ante los repetidos ataques contra sus buques petroleros en el estratégico estrecho de Ormuz. Anwar Gargash, asesor diplomático del presidente emiratí, aseguró este sábado que estas acciones no desviarán al país de su enfoque equilibrado y racional.
"Los ataques contra los buques cisterna de ADNOC no nos disuadirán. Seguiremos protegiendo nuestros derechos a la libertad de navegación y defenderemos nuestra soberanía e intereses, priorizando el diálogo y las opciones diplomáticas", declaró Gargash en su cuenta oficial de X, la antigua plataforma Twitter. Además, destacó la importancia de fortalecer una posición unificada en el golfo Pérsico para garantizar la seguridad regional.
Los ataques se han intensificado en los últimos días. Un buque de la Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dabi (ADNOC) fue atacado anoche mientras transitaba por Ormuz, sumándose a otros dos incidentes registrados en poco más de 24 horas. Según la empresa, no se reportaron heridos en estos últimos sucesos. Sin embargo, desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán el pasado 28 de febrero, al menos 19 buques de ADNOC han sido blanco de ataques, resultando en la muerte de un tripulante y heridas a otros 20.
El estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más cruciales para el comercio global de petróleo, se ha convertido en un foco de tensión. Desde julio, Irán ha cerrado el acceso a esta ruta estratégica en respuesta a los bombardeos estadounidenses en su territorio. Las autoridades iraníes han reiterado su control sobre el estrecho y han propuesto cobrar tasas a los buques que lo crucen por servicios marítimos y de seguridad, una medida rechazada por Estados Unidos.
Teherán exige que Washington levante el bloqueo sobre sus puertos y le permita exportar petróleo a cambio de la reapertura del estrecho. Mientras tanto, las negociaciones entre Irán y Omán, país ribereño de Ormuz, continúan en un intento por resolver la crisis. La situación sigue siendo crítica, con más de 70 buques atacados desde el inicio del conflicto, según plataformas de monitoreo.
El gobierno de los EAU insiste en mantener una postura firme pero diplomática, buscando proteger sus intereses nacionales y contribuir a la estabilidad regional. La tensión en Ormuz representa un desafío no solo para los países del golfo Pérsico, sino también para la seguridad energética global en un momento de creciente incertidumbre internacional.










