Al menos 52 personas han muerto y más de 50 han resultado heridas debido a un ataque suicida perpetrado este viernes frente a un mezquita en la ciudad pakistaní de Mastungubicado en el Provincia de Baluchistán. El ataque se produjo cuando cientos de fieles celebraban el aniversario del nacimiento del profeta Mahoma. Hasta el momento ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad del brutal ataque.
Las autoridades han indicado que la explosión se produjo cerca del vehículo del número dos del comisario de la policía local, Nauaz Gishkori, poco antes de una procesión religiosa junto a la mezquita de Madina, según informa el diario 'Amanecer'. El Ministro de Información del Gobierno Provincial, Jan Achakzai, ha indicado que los heridos graves están siendo trasladados a la capital, Quetta, antes de denunciar que "el enemigo quiere destruir la tolerancia religiosa y paz en Baluchistán, con la bendición del exterior".
Inestabilidad en la región
Esta es la segunda explosión que se produce en Mastung este mes. El 14 de septiembre, al menos 11 personas, entre ellas un alto funcionario del partido Yamiat Ulema-i-Islam-Fazl, resultaron heridas, mientras que en mayo un agente de policía murió durante un ataque a un equipo de vacunación contra la poliomielitis en los alrededores de la localidad.
A finales del pasado julio, este grupo político sufrió otro atentado suicida durante una manifestación que causó al menos 63 muertos y 120 heridos, y que fue reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico de Khorasan, rama local del grupo terrorista.
Tras conocer lo sucedido, el ministro interino del Interior de Pakistán, Sarfraz Bugti, ha condenado en plataforma y mejorar la seguridad en el país. "Estamos comprometidos con una política de tolerancia cero contra los terroristas", añadió Bugti.
Por su parte, el jefe del Gobierno interino de Baluchistán, Mir Ali Mardan Domki, ha anunciado tres días de luto para expresar solidaridad con las familias de los fallecidos, según informó en X el ministro provincial de Información en funciones, Jan Achakzai.
Aumento de la violencia
El ataque se produce en medio de un aumento de la violencia armada en Pakistán desde que los talibanes afganos llegaron al poder en Kabul en agosto de 2021, lo que reavivó los ataques de sus hermanos ideológicos paquistaníes, especialmente en las provincias fronterizas afganas de Khyber Pakhtunkhwa y Baluchistán.
Esta última provincia también es un escenario habitual de violencia, con presencia de grupos armados, facciones talibanes y grupos yihadistas.
El país ha sufrido 271 ataques durante la primera mitad del año, en los que 389 personas murieron y otras 656 resultaron heridas, según un informe publicado a principios de julio por el Instituto Pakistán de Estudios de Seguridad y Conflictos. Un aumento significativo de las cifras respecto al mismo periodo de 2022, cuando Pakistán sufrió 151 ataques que causaron 293 muertos y 487 heridos.










