República Dominicana conquista FITUR con una explosión de autenticidad caribeña
Madrid se tiñe de sabor dominicano. El país caribeño ha revolucionado la Feria Internacional de Turismo (FITUR) con un stand que rompe moldes: La Casita Dominicana, una recreación a tamaño real de la vida rural y costera que ya atrae multitudes en el mayor evento turístico del mundo.
El ministro de Turismo, David Collado, inauguró personalmente este espacio, diseñado para seducir a los visitantes con una inmersión sensorial. "No vendemos folletos, vendemos emociones", declaró ante medios internacionales. La estrategia busca capitalizar el récord de 255.000 visitantes europeos que congregó FITUR el año pasado.
Detalles que enamoran
El montaje reproduce fielmente una vivienda tradicional: mecedoras de madera, sombrillas de caña y hasta una mata de plátano. Los tonos azules evocan las playas de Punta Cana, mientras aromas de gastronomía criolla y sonidos de merengue completan la experiencia.
Un homenaje sorprendió a los asistentes: la estructura rinde tributo a Frank Rainieri, pionero del turismo dominicano. "El éxito se construye con trabajo diario", afirmó el empresario durante el acto, donde se sirvieron rones premium y cigarros artesanales.
Más que un stand, una declaración de intenciones
Autoridades turísticas destacan que esta apuesta refleja el nuevo rumbo de la promoción internacional del país. "Queremos que los europeos no solo vean, sino que sientan lo que es República Dominicana", explicó un portavoz ministerial.
Con FITUR como trampolín, el gobierno dominicano espera consolidar su posición como líder en turismo experiencial. Los primeros resultados ya son visibles: largas filas de visitantes ansiosos por fotografiarse en este pedazo del Caribe instalado en Madrid.
La feria, que concluye este domingo, podría marcar un punto de inflexión en cómo se promocionan los destinos tropicales en mercados clave. Mientras, La Casita Dominicana sigue sumando adeptos, demostrando que la autenticidad vende más que cualquier eslogan.




