Violencia de colonos israelíes se intensifica en Cisjordania pese a condena de Netanyahu
Los ataques de colonos israelíes contra palestinos escalaron este domingo en Cisjordania ocupada, incluso después de que el primer ministro Benjamin Netanyahu condenara "enérgicamente" la violencia. Las agresiones, respaldadas por fuerzas militares israelíes, incluyeron incendios de tierras, robos y ataques físicos, dejando múltiples heridos.
En Awarta, cerca de Nablus, cientos de colonos irrumpieron en lugares sagrados musulmanes bajo protección militar, según la agencia palestina Wafa. Dos hermanas palestinas, de 75 y 65 años, fueron golpeadas mientras recolectaban higos en Silwad, y les robaron sus teléfonos y las llaves de su coche.
Ataques coordinados y bloqueos
En aldeas como Al Mugayir y Burqa, colonos armados dispararon contra palestinos y quemaron vehículos, mientras el Ejército israelí impedía el acceso de ambulancias. En Qusra, donde Netanyahu había criticado previamente los ataques, colonos incendiaron tierras y cercaron viviendas, dejando a familias sin agua, comida o electricidad durante semanas.
Tres casas en Qusra siguen sitiadas, con residentes atrapados después de que el área fuera declarada "zona militar cerrada". Un ataque similar en Jalud incluyó la agresión a un equipo de la NBC News y a una mujer palestina.
Apropiación de tierras y críticas internacionales
En Kafr Nima, colonos tomaron un parque público financiado por la Unión Europea, instalaron una puerta metálica y colocaron la bandera israelí. El consejo local denunció que el bloqueo impide a los agricultores acceder a sus tierras.
Netanyahu calificó a los agresores como "un puñado de alborotadores", pero la oposición israelí y grupos como Hamás rechazaron sus declaraciones como insuficientes. Gadi Eisenkot, rival político de Netanyahu, tachó los hechos de "vergüenza nacional".
Cifras alarmantes
Según la ONU, entre el 11 y el 24 de agosto se registraron 80 ataques de colonos, con 55 palestinos heridos. Desde enero de 2026, 23 palestinos han muerto y más de 1.040 han resultado lesionados en estos episodios, triplicándose la tasa de violencia respecto a 2020.
La comunidad internacional sigue alerta ante el deterioro de la situación, mientras Israel enfrenta presiones para frenar a los colonos, cuyas acciones violan el derecho internacional.
