Desastre en el Himalaya deja más de 800 muertos tras riada catastrófica
La peor tragedia humanitaria en décadas golpea Nepal y China, con un balance provisional de 804 víctimas mortales tras las devastadoras inundaciones del miércoles pasado. Las autoridades nepalíes confirmaron 788 fallecidos, mientras China reporta otros 16 decesos en su territorio fronterizo.
Emergencia nacional
Equipos de rescate trabajan contra reloj en zonas remotas del Himalaya, donde caminos destruidos y comunicaciones colapsadas dificultan las labores. Fuentes oficiales advierten que la cifra podría aumentar, ya que hay cientos de desaparecidos y comunidades aún incomunicadas.
El origen del desastre fue una repentina riada en el río Melamchi, provocada por fuertes lluvias monzónicas que desbordaron su caudal. Testigos describieron "paredes de agua" que arrasaron aldeas enteras en cuestión de minutos, llevándose puentes, viviendas y cultivos.
Área de alto riesgo
Nepal, ubicado en una de las regiones más sensibles al cambio climático, sufre anualmente inundaciones y deslizamientos. Sin embargo, expertos señalan que esta catástrofe supera en magnitud a registros anteriores, con pueblos completamente borrados del mapa.
El gobierno declaró tres días de luto nacional y ha recibido apoyo internacional, con India y la ONU enviando ayuda humanitaria urgente. Hospitales improvisados atienden a miles de heridos, mientras crece el riesgo de epidemias por falta de agua potable.
Aún sin control
Aunque las lluvias han disminuido, las autoridades mantienen alertas en zonas bajas por posibles nuevos desbordamientos. La prioridad sigue siendo localizar sobrevivientes y garantizar alimentos para los damnificados, en una crisis que podría prolongarse semanas.
Esta tragedia reabre el debate sobre la necesidad de sistemas de alerta temprana en zonas rurales del Himalaya, donde comunidades pobres quedan expuestas cada año a fenómenos climáticos extremos.
