ONU condena represión en Irán y amplía investigación por violaciones de derechos humanos
El Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó este viernes una resolución histórica contra Irán por la violenta represión de protestas pacíficas, que dejó miles de muertos —incluidos menores— y heridos. El texto, respaldado por 25 países, exige el fin de ejecuciones extrajudiciales, torturas y desapariciones forzadas, mientras prorroga la investigación internacional sobre estos crímenes.
Respuesta global dividida
La votación reveló fracturas geopolíticas: mientras naciones como España, Francia y México apoyaron la medida, siete países —entre ellos China, Cuba e India— rechazaron la resolución. Estados Unidos e Israel, ausentes del Consejo desde 2022, no participaron. El documento insta a Teherán a garantizar juicios justos y prohibir penas de muerte por delitos menores o para menores de 18 años.
Crisis humanitaria en aumento
Las protestas, iniciadas en diciembre pasado, fueron respondidas con una escalada represiva que incluyó detenciones masivas, torturas sistemáticas y ataques contra manifestantes adolescentes. La ONU destacó que las fuerzas de seguridad iraníes emplearon "fuerza letal indiscriminada", según testimonios recopilados por la Misión Internacional Independiente, cuyo mandato se extiende dos años más para documentar los abusos.
Presión internacional
La resolución marca un precedente al vincular directamente al gobierno iraní con crímenes contra la humanidad. Aunque no tiene efectos jurídicos inmediatos, aumenta el aislamiento diplomático del régimen y allana el camino para futuras sanciones. Organizaciones locales denuncian que la represión continúa, con al menos 537 ejecuciones registradas en 2023 —según datos de Amnistía Internacional—, muchas vinculadas a las protestas.
Con la comunidad vigilante, la ONU advierte que persistirá en su exigencia de justicia para las víctimas y sus familias, mientras Irán enfrenta un escrutinio sin precedentes por su historial de derechos humanos.

